Creepypasta en español

Risas

Despiertas sobresaltado, jadeando en busca de aire, mientras te recuperas de una pesadilla. Es la misma pesadilla que se ha venido repitiendo desde hace semanas. Cada noche, sin poder hacer nada más que ver la misma maldita escena desplegarse ante tus ojos. Hay niños corriendo en un parque infantil, y a lo lejos, una niña comienza a subir al pasamanos. De repente, esa sensación nauseabunda que algo va a suceder invade tu cuerpo. Intentas gritar a la niña para advertirle, pero lo único que se escapa de su garganta es el aire. Te das cuenta de que es demasiado tarde. Cierras tus ojos mientras la chica cae, causándose una grieta repugnante en toda la cabeza. Te ves impotente a su cuerpo sin vida, junto con el resto de los niños que reían a sólo unos minutos atrás. Ahí es cuando te despiertas en un sudor frío, dándote cuenta de que era la misma pesadilla. No te has acostumbrado a ella y probablemente nunca lo harás. Aún en tu estupor somnoliento, miras hacia los números digitales de color verde brillante junto a ti. Ahora es la 1:30 de la mañana, igual que la última vez. En este punto, has perdido toda esperanza de volver a dormir, y bajas a la...

El sol bajo las nubes.

Claudio era un joven tímido de quince años, de los cuales los últimos cuatro los había dedicado exclusivamente a estudiar música en la casa de Monsieur Cottillard, un viejo maestro músico amante de la soledad y el piano. Durante los últimos cuatro años Claudio iba y venía de su casa a la del viejo Cottillard, sin siquiera voltear a ver el antiguo y enorme edificio de piedra que estaba justo frente a la angosta casa de su maestro. Se trataba del Liceo de Niñas, un colegio exclusivamente para las hijas de las más adineradas familias de la ciudad. Al viejo no le gustaba enseñar con las ventanas de su casa abiertas, excepto los días lluviosos, esos días Claudio tenía permitido acercarse un poco a la ventana que daba a la calle a practicar con su violín. Fue precisamente un día de lluvia que Claudio en un descanso de su práctica al mirar por la ventana descubrió el rostro más bello que jamás hubiese visto, unos grandes ojos castaños coronados con bellas y largas pestañas, cabello al color de la tierra mojada, pero lo que más le gustó de aquella niña fue su blanca e inmaculada palidez, la chica era de por si hermosa, pero era su blancura lo que...

Pendiente de olvidar

Fueron raros sucesos, sucesos que mi mente no ha podido procesar, aunque, sólo quiero olvidar… Mi nombre es Diego, estoy por entrar al segundo semestre de preparatoria. Les contaré mi situación, con la ayuda de un diario que encontré. Intenten comprender, intenten explicarlo. Estábamos un amigo y yo, recién pasamos a preparatoria y apenas eran vacaciones de verano (antes de clases). Nos entusiasmaba la idea de entrar a una escuela con gente y profesores nuevos, todo era diferente para nosotros. Todo estuvo bien, en vacaciones nos veíamos, salíamos, jugábamos videojuegos y tocábamos música, ya que él tenía una batería y yo unas guitarras y un bajo, los cuales nos turnábamos para tocar. Fueron de esos días en los cuales no ves el tiempo pasar, sólo te diviertes… a quién no le gusta divertirse así de bien. El tiempo se acabó, y con su fin, llegó el tiempo de estudiar. Las clases comenzaron más rápido de lo esperado, no nos dimos cuenta, pero nuestro entusiasmo hizo que no nos importara. La noche anterior al primer día de clases nos quedamos en su casa para conversar sobre lo que nos esperaba. La plática empezó conmigo. —Oye, Alan, ¿qué crees que vaya a pasar? —¿De qué hablas? —Pues, entramos a esto, que...

Mi horror en La Liberté

Este relato es fruto de una mente enferma. Debes saberlo antes de comenzar la lectura. Hace seis meses que estoy con antidepresivos y antipsicóticos, medicación que más que mejorarme, hace que mi paranoia y mi dolor aumenten. Mi realidad, mi verdad, es absolutamente insoportable. Tengo pocos momentos de lucidez, como éste, en los que puedo escribir. Momentos en los que la ansiedad y la depresión se sustituyen por un sentimiento de ira que me sobrepasa. Momentos en los que tengo que cuidarme de mi otro yo. Este escrito me llevó cuatro meses redactarlo. A lo largo del relato entenderás la razón. Lo que viene a continuación es mi verdad. En tus manos queda decidir si este relato es real o si simplemente es una extensión de mi locura. Debes saber también que esta historia no es apta para gente sensible o fácilmente impresionable. Todo lo que voy a relatar puede inducir al lector a cometer mis mismos errores, aunque en mi opinión todo el mundo debería leerlo. Es algo que nos afecta a todos, nos implica a todos. La gente debe saber qué es lo que se está cociendo aquí, qué es lo que está pasando, y hacia dónde nos dirigimos; pues es la única manera de pararlo, por...

Reflejos

Yo soy el reflejo de Thomas. Cada mañana, Thomas se levanta y entra en el cuarto de baño. …Y hace muecas. Estoy tan cansado de las muecas. Las hace por lo menos durante media hora. Muecas burlonas, ridículas. No tengo más remedio que imitar todas sus acciones, aunque por dentro estoy hirviendo de ira. Él hace esto todos los días… bueno, lo hacía. Una mañana se despertó como de costumbre, y entró en el cuarto de baño. Esa mañana, involuntariamente, cogió unas tijeras. Esa mañana, involuntariamente, apretó fuertemente las tijeras y las alzó. …Esa mañana, totalmente en contra de su voluntad, Thomas se clavó con fuerza las tijeras directamente en su ojo derecho. Thomas gritó y gritó. Yo gritaba y gritaba, con una diferencia. Yo no puedo imitar su dolor. Sólo su rostro.

Ahora la sabe

Solo soy una persona con conocimientos en sistemas. Realmente trabajo para una empresa de tecnología y no soy especialmente creyente en nada paranormal, de hecho soy poco religioso. La razón por la que paso por aquí es precisamente porque me ha entrado cierta curiosidad en estos asuntos desde que un familiar que vive en el campo vino a mi a contarme una historia bastante particular, por supuesto es la primera vez que veo un sitio en el cual esta historia podría ser contada. Javier y María son prácticamente dos campesinos, criados a la vieja usanza en una pequeña choza situada a unos 30 minutos a paso de caballo del pueblo más cercano. Javier es un primo lejano del lado de la familia de mi padre. Mi padre, a pesar de actualmente ser médico, viene de una familia muy humilde en el campo y él logró completar sus estudios de medicina con su propio esfuerzo, por esta misma razón aún tenemos bastantes familiares en zonas rurales que nunca han salido del campo. La historia me la contó mi primo una temporada que hicimos el viaje hasta ese pueblo y decidimos de paso ir hasta donde el buen primo ya que le vemos prácticamente una vez al año en temporada de vacaciones....

El dibujo

¿Nunca haz sentido un aliento en el cuello? Una presencia a tu  alrededor… o  mas de una? Una sensación de soledad aun estando en una plaza con gente alrededor… sensación que desaparece… al ver niños hamacarse y te tomas la mano con la persona que amas… si te ha pasado puede que sea mas complicado de lo que parece… Paso un largo tiempo hasta que lo note… dieciséis años. Estoy viviendo en mi tercera casa, esta es la tercera mudanza y me siento muy cómoda aquí… me la paso escribiendo o dibujando sin embargo muchas veces me he levantado y mis cosas estaban en otro lugar… enojada devolví todos mis dibujos y demás a la carpeta, mi madre como siempre se quejaba de tener que limpiar tanto, la cantidad de polvo en la casa era demasiada para un lugar en el cual solo viven dos personas y un perro, igual intente no darle importancia… después de todo era raro que yo limpiara la casa. De vez en cuando estando en mi computadora con los auriculares puestos escuchaba sonidos a mi alrededor… pero al quitármelos no oía nada… me recordaba cuando en mi casa anterior de niña vi una mujer de cabello largo y negro cocinando… llevando la cena a...

Por favor, abre la puerta

Han pasado tres años desde aquella noche. Yo no debí haber estado ahí, ellos lo sabían. Ese día salí muy temprano a la casa de un amigo, sus padres no estarían y tenía un nuevo videojuego de terror; pasaríamos toda la noche jugando. Ellos lo sabían, yo no debí haber estado ahí esa noche, mi amigo debió estar solo. Ellos lo habían observado por días como hacen siempre y sabían que esa noche estaría solo. Desde el momento en que lo eligieron, no había marcha atrás. Pero tal vez quieras saber quiénes son ellos. Bueno, la verdad… aún no estoy seguro, sigo sin asimilar lo que pasó aquella noche; pero te contaré lo que hasta ahora sé, para que tengas cuidado. Ellos se encuentran en todas partes, en ningún lugar estás exento de ser su víctima. Eligen a una persona, no sé bien cómo o en qué características se basan, pero una vez que te eligen no cambiarán de opinión: te vigilan, te estudian y estudian a todas las personas que conoces. Día tras día te observan cuidadosamente sin que tú te percates de su presencia. Y esperan la noche en que su víctima esté sola, es en ese momento cuando todo empieza. Aquel día llegué alrededor de las...

Stranger: Que tengas un buen día…

Seguramente todos habréis oído acerca de Omegle: Talk to Strangers. Esa página en donde te conectan aleatoriamente con alguien del mundo y, sin saber nada de él o ella, comienzas una conversación. El caso es que llevo mucho tiempo en dicha página, encontrándome con lo típico: el que viene y pone “asl” (Age, Sex, Location, la página es en inglés). Como ya estoy harto de contestar a eso, simplemente los trolleo un poco y me desconecto. Hasta que un día pasó algo distinto. MUY distinto. Se conectó un Strange y yo ya estaba esperando el asl, cuando coge y pone (la conversación estaba en inglés, pero os la traduzco al español): Stranger: Hola (3) Yo pensé, “¿Un 3? ¿Por qué un 3?”, pero el tío o tía no había soltado el infame asl, así que le respondí. Luego la cosa fue más o menos así: You (éste soy yo): Hola Stranger: Cómo estás? (3) You: Por qué pones el (3)? Stranger: Cómo estás? (2) You: No vas a responderme? Stranger: Cómo estás? (1) Ahí ya entendí que era una cuenta regresiva, así que para seguirle el juego, le contesté. La pregunta no volvió a repetirse, simplemente me preguntó por el clima, con el “(3)” detrás de la pregunta, como...

El Burdel de las Parafilias: Pirofilias y un slasher [Capítulo 7]

Ver a Melina y Marcus siempre era un espectáculo curioso, él, un ex presidiario de 1.98 m de estatura y 115 kg, de larga cabellera negra con los musculosos brazos repletos de tatuajes y rostro de pocos amigos y ella, una joven de dulce rostro y abundante melena castaña ondulada  que medía cuarenta centímetros menos que él. Liss los invitó a entrar a su oficina y lo primero que observaron fue un enorme contenedor de vidrio con una chica en su interior que era rociada de un líquido corrosivo el cual ya había destrozado parcialmente su piel dejando expuestos algunos músculos e incluso huesos, el abdomen estaba tan deshecho que los intestinos colgaban fuera de su cuerpo. -Bonita decoración – dijo Melina acercándose al cristal hipnotizada por aquella visión – ¿No es la chica que usó una máscara de conejo en uno de tus shows? -Sí – respondió Alyssa sin interés. -¿Y qué hace encerrada aquí? Si se trata de un nuevo espectáculo debería estar en algún lugar más transitado. -Me gusta tenerla aquí, me recuerda los errores que no debo volver a cometer. Habían colocado dos sillas frente al escritorio, sin embargo una resultó inútil pues Melina se sentó sobre las piernas de Marcus. -¿Por qué han venido?...

Sólo una película

Llevaba casi dos horas caminando por la carretera, su auto se había quedado sin gasolina varios kilómetros atrás y cargando aquel bidón decidió ir a buscar combustible. Tras caminar tanto, al fin logró divisar a lo lejos aquella vieja y pequeña estación de servicio con una maltrecha y parpadeante luminaria que anunciaba “TEXACO”, y supo entonces que su recorrido al fin había terminado. Al ver la bomba dispensadora asumió que nadie había cargado combustible ahí en mucho tiempo, y aquello lo desalentó un poco, pero aun así decidió entrar al lugar. Abrió el mosquitero y entró a la vieja estación; un asqueroso hedor impregnaba el ambiente y una vieja radio tocaba a Alan Jackson a volumen bajo. Pudo identificar la fuente del putrefacto aroma cuando miró frente a él varios pedazos de carne podrida colgados en ganchos por todos lados. Esto casi lo hizo vomitar, pero se distrajo cuando escuchó una voz detrás de él. —¿Necesita algo? Al voltearse pudo ver a un anciano con el ceño fruncido y facha de pocos amigos. —Sí, gracias, quisiera cargar un poco de gasolina. —Bien, los barriles están atrás, la bomba no funciona así que debemos cargar en la bodega —dijo el viejo. Entraron a la vieja bodega, que más bien parecía...

Primer Beso

Soy una chica tranquila, siempre lo he sido, nunca he tenido problemas con nadie-que yo recuerde- tengo algunas amigas, no me junto mucho con los hombres, tal vez esa es una de las causas por la cual nunca he tenido novio… ni tampoco he dado un beso. En mis 15 años de vida no he salido a muchas fiestas… se puede decir que nunca he hecho alguna locura, siempre que sentía ése especie de impulso para hacer alguna maldad, por muy pequeña que fuera me la reprimía “no, está mal, no debo hacerlo” me decía a mí misma, así calmaba mi adrenalina la que sentía que poco a poco se acumulaba en mi interior, sabiendo que algún día explotaría. Siempre a principio de año me empezaba a gustar un niño, lo miraba de lejos pero él nunca se fijaba en mí, así pasaba todos los años y en todos me gustaba alguien diferente esperando a que este sí se fijara en mí. Cierto año comencé a fijarme en un chico, lo conocí a principio de año, era el amigo de una amiga de otro curso, con el tiempo comenzamos a hablar nos volvimos amigos-mi primer amigo hombre cercano- lo empecé a conocer mejor y me comenzó a gustar. Me...

Gatos en bolsas

Buen día tengan todos ustedes, espero no perturbar lo que queda de su día con este relato. Mi nombre no es de importancia, no soy un hombre de fe ni de creencias extranormales. El siguiente escrito es una experiencia propia que desde hace tiempo no me ha dejado dormir por su inexplicable incógnita que retumba en el abismo de mi conciencia. No espero que me crean, que me ayuden o que se aterren. Sólo busco un desahogo a este recuerdo que dormirá conmigo por siempre, ya que es imposible olvidar esa cara, ese rostro, esos ojos… Era joven en aquel entonces, recuerdo muy bien ese garaje en donde solía pasar el rato con mi banda de rock, el mundo olía a coche nuevo y nosotros hambrientos nos lo comíamos de un sólo bocado; los padres, los maestros, la autoridad no eran más que viejos amargados. Después de desahogar nuestras hormonas interpretando canciones de rock pesado, solíamos ir a un parque cerca de aquel garaje; éramos jóvenes con ideas muy diferentes pero no con malas intenciones, el alcohol y las drogas nunca nos llamaron la atención. El parque siempre estaba muy solo, con pocos árboles y muy descuidado. En el centro de él había un quiosco, una especie de construcción muy extraña que...

¡Ayudadme!

Este post fue escrito por una usuaria llamada “Leire_89F”, se encontró en un famoso foro sobre sucesos paranormales, donde la gente comenta sus experiencias con acontecimientos sobrenaturales, el post se titulaba “Ayudadme”   “Hola, soy una chica de veintidós años de Bilbao y busco ayuda por que estoy aterrorizada: Desde que cumplí los dieciséis o los quince años, de vez en cuando tengo la misma pesadilla, que se repite exactamente igual una y otra vez. Una pesadilla en la que me encuentro sola en una especie de edificio abandonado o en construcción, no lo sé muy bien, los recuerdos de mi pesadilla son algo borrosas. Dentro de ese edificio, oigo unos golpes muy lejanos, pero golpes bastante violentos: ”¡Pum! ¡Pum!” ,retumban con bastante eco por todo el edificio. Los golpes cada vez van sonando más cerca de mí ”¡Pum! ¡Pum!”, acercándose por los largos y lóbregos pasillos de dicho edificio que desconozco. Es entonces cuando el terror me inunda y empiezo a correr por los pasillos del edificio buscando un escondite. Corro hasta que mi pasillo acaba en la puerta de un cuarto de baño aún sin finalizar. Acabó escondiéndome en una de las pilas separadas por maderas y cierro la puerta mientras oigo como los golpes violentos suenan...

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El juego de la ventana

Voy a advertirlo una sola vez y antes de comenzar: Si eres de aquellos que prueban los rituales y juegos sobrenaturales no intentes lo siguiente; si te conoces y sabes que lo intentarás igual, evita leerlo. Estás advertido. El juego de la ventana es un pequeño desafió para ver tu constancia, paciencia y tu cuidado en la curiosidad.   Es extremadamente fácil de iniciar, aunque requiere un poco de tiempo y, como muchas cosas, es azaroso. Sólo hay que hacer una cosa para jugar, con una condición al...

bedfellows

Al lado de la cama.

El celular empezó a sonar. La chica en la cama se revolvió inquieta y llamó a su pareja con voz adormilada. -¿Jake, no escuchas? Contesta- Silencio. Se removió un poco más y se decidió a pasar el brazo alrededor del bulto que había a su lado para tomar su celular. Se preguntaba quién podría estar llamándole a tal hora de la noche. -¿Bueno? -¿Jess? Soy yo, Jake, me falta todavía un poco de trabajo para terminar, te llamo para que no me esperes despierta…-pero ya no escuchó más,...

Quizás no pasa nada…

Aquí estoy, encerrado en el baño. Por suerte, el interruptor está puesto por dentro, así que lo controlo yo. El cerrojo está echado, y he empotrado el mueble en el que guardamos los objetos de higiene contra la puerta. No le quito ojo al pestillo, ni al interruptor. Bueno, es fácil, este baño es muy pequeño, apenas tendrá un par de metros cuadrados. Tampoco pierdo de vista el espejo. En él me veo, por ahora, solamente yo. Desde el váter en el que estoy sentado, en el rincón del cuarto, intento verlo todo a la vez. Suena un golpe contra la puerta, y pego un salto, pero no grito. Sólo compruebo el pestillo, luego el mueble y después el espejo. No tengo a mano nada con que defenderme. Sólo un pestillo y un mueble impiden que la puerta se abra, y no quiero que se abra. Podría cantar una nana para tranquilizarme, pero no quiero que me escuchen. A lo mejor si no digo nada, no pasa nada. A lo mejor si cierro los ojos… No, mejor no los cierro, ¿y si los cierro y cuando los abra no hay luz? ¿Y si cuando los abro hay algo en el espejo? ¿Y si cuando los abro veo unos ojos...

Pareja de Miedo_800

Tal vez en otra vida…

A veces cuando nos aburrimos recurrimos directamente a recostarnos en algún lugar, lo cual nos lleva a pensar a recordar, por alguna razón raramente vienen a nuestra mente imágenes que no creíamos recordar, que no nos parecía importar. En la tarde de ayer, una tarde calurosa de verano cerca de la noche de navidad descansaba sobre mi sofá pensando en la noche que me esperaba, ya que este sería el primer año que puedo salir con mis amigos luego de la medianoche; entre aquellos pensamientos y demás un...

Código morse

Al menos hasta donde me daba cuenta, nunca había tenido experiencias sobrenaturales, ni paranormales, ni siquiera coincidencias sospechosas, nada; todo seguía su ritmo natural y completamente explicable. Era un fiel católico y servía en mi parroquia local, así que en cierta parte, estaba dentro de mis creencias la probabilidad de que aquí, en este momento, demonios y criaturas del Infierno estuvieran haciendo de las suyas; pero era esa misma doctrina la que me decía que Dios nos protegía de las intenciones de esas bestias. Dicho esto, dejo claro que lo que les voy a contar es una situación desconocida para mí. Nunca me imaginé que yo estuviera platicando esto, fue un golpe duro a mi escepticismo. Vivo en Ciudad Juárez. Para los que no frecuentan las noticias, mi ciudad alguna vez fue la más violenta del mundo, incluso por encima de las zonas de guerra del Medio Oriente. En el apogeo de las matanzas y secuestros, mis padres no me dejaban salir mucho, nada de fiestas, ni antros, ni andarme solo en el coche por la noche. Pasaba mucho tiempo en mi casa. Mi hogar es un complejo de dos pisos, construido sobre 160 metros cuadrados de suelo; no es muy grande, pero es un buen lugar para vivir....

Bajo la escalera de piedra

La facultad está compuesta por una serie de naves industriales, seis en total, unidas en la planta baja por un largo pasillo que surca los patios interiores y los atraviesa en línea recta, estableciendo un corte ininterrumpido y perfecto en medio de su arquitectura. De éste, a su vez, se desprende una red de intrincados corredores y salas interconectadas. Como toda construcción antigua y de peso histórico (sumándole el ser ocupada a diario por jóvenes influenciados por películas, alcohol y drogas), alberga un sin fin de mitos, historias y rumores.   Esa noche nos quedamos estudiando hasta tarde en el vestíbulo junto a la biblioteca, varios ya se habían ido y sólo quedábamos Daniel, Martín y yo. Una de las últimas historias que le habíamos escuchado a Aidan (un irlandés de último año de carrera, medio loco por el consumo indiscriminado de LSD, ávido contador de historias curiosas) era que durante la noche se oían ruidos extraños provenientes del subterráneo, como si algún animal correteara bajo las coladeras de los patios, e incluso a veces golpeteara la pequeña y maciza puerta ubicada bajo la escalera de piedra que conectaba la segunda edificación con la tercera. Se me ocurrió mencionarla como por casualidad, esperando que eso rompiera un poco con...

Pequeñas zorras

Los creepypastas son envíos de leyla jalskdjalsñ, Oblivion y Julian, respectivamente.   Guía de supervivencia, Regla #25: Si estás muy grande para jugar con muñecas, no hay razón para que estés cerca de esas pequeñas zorras.   La muñeca enterrada Pedro era casi como un hermano para Juan, ya que ambos se conocían desde hace algunos años y eran inseparables. Los dos iban al mismo instituto, estaban en la misma clase y, casi siempre que organizaban trabajos en grupo, se juntaban. Un día la maestra de Ciencias Naturales mandó una tarea bastante rara, aunque ciertamente entretenida: los alumnos debían traer muestras de distintos tipos de tierra según el nivel de profundidad, guardando en bolsitas un puñado de tierra cada cinco centímetros que horadaran en ella. Como de costumbre, Juan y Pedro se juntaron para trabajar, aunque en realidad aquello de «trabajar» era un pretexto, una excusa perfecta para que ambos consiguieran el permiso de sus padres para ir al bosque en las afueras de la ciudad. Una vez allí decidieron que no se adentrarían demasiado para no correr el peligro de perderse; no sería la primera vez que algún excursionista poco experimentado se desorientaba en ese bosque (en algunos casos con funestos resultados). Marcaron con una tiza todos los...

Ciudad Sin Luz

¿Hay alguien en tu vida que odies? ¿Alguien por quien darías cualquier cosa para hacerle daño, por quien pagarías cualquier precio a cambio de venganza? Si es así, quizá deberías considerar ir a la Ciudad Sin Luz. Para ir ahí, ve a cualquier ciudad relativamente grande y busca un callejón abandonado por la noche. Entra en él, y cierra tus ojos lo más fuerte que puedas. Di en voz baja «Ciudad Sin Luz» y concéntrate en la oscuridad. Probablemente has notado que ves colores difuminados y figuras abstractas si enfocas tu vista cuando tienes los ojos cerrados; observa esas imágenes. Luego de unos minutos, deberían empezar a volverse más claras y brillantes. Cuando esto ocurra, irán tomando formas concretas: imágenes de asesinatos violentos, animales deformados y semejantes. No importa lo que veas, mantén tus ojos cerrados. Comenzarás a perder la noción del tiempo, pero eventualmente las imágenes se detendrán y sólo verás oscuridad absoluta, nada más que un tono negro profundo, sin otros colores ni formas. Cuando estés seguro de que has alcanzado este punto, abre tus ojos. Ahora te encontrarás en una ciudad bastante oscura, no habrá una sola luz o estrella en el cielo. Deberías poder ver las siluetas azul oscuro de los edificios a tu alrededor....