¿ Jugáis conmigo?

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El polvo cubre mis ojos que antes eran de color turquesa, estoy sola, completamente sola. Hace siglos que nadie me cepilla el pelo o me dice lo hermosa que soy, mis ojos de cristal cuelgan de mi cara de porcelana y mis cabellos rojos se han empolvado. Necesito amor, necesito un amo que me cepille, me cuide y me cambie mis hermosas y rasgadas ropas de seda.Todavía la recuerdo…A mi última ama era una niña muy linda, sonreía y me llevaba a todas partes junta a ella. Pero al crecer poco a poco se fue alejando de mí, me abandono en este lugar sombrío y oscuro. Recuerdo lo que pensé en el momento en que la puerta del sótano se cerró ese día lluvioso─ ya regresara─ pensé─ seguro fue por un cepillo para peinarme el pelo, como acostumbra, aunque la expresión que tenía en su rostro no era la normal─ seguro tuvo un mal día─ pensé, ─seguro que cuando me cepille se le quitara como siempre─ pero ella jamás regreso.
Me sentí sola, un ser no querido y mis ojos se tornaron rojizos, mi dulce sonrisa se torció, volviéndose algo malévola, macabra y mi sentido puro se oscureció. Recuerdo que después de muchos años después comencé a escuchar pisadas pequeñas arriba de mí, risas de gente pequeña e inocente que le hablaba a mi ama─ mamá─ le decía y sus risa era encantadora, la quería para mí y sabía que esa niña era la razón por la cual mi dulce niña se había olvidado de mí, esa risa era dulce y cálida…
a lo mejor si la tenía mi ama volvería conmigo. Comencé a cantarle, a hablarle a aquella mocosa. Mi canto, a pesar de haber estado años sin necesitarlo, seguía siendo hermoso. Ella de vez en cuando se asomaba a la puerta de la cárcel en donde me habían confinado. Pero al parecer temía bajar.
Un día logre atraer a aquella niña que me había arrebatado a mi dulce humana, como supuse era encantadora, sus cabellos rubios y rizados estaban decorados con lazos rojos y su cara se parecía mucho a la que yo tenía antes de que el polvo y los años me la arrebataran. La atraje con mi dulce voz hacia mí y ella, inocente cayó en mi trampa. ─ ¿ Jugáis conmigo niña?─ La oscuridad me tapaba la cara y la niña se acercó más para ver mi rostro de porcelana, al verme se asusto. Yo no podía creer que alguien me tratara de esa manera, como si fuera basura─ ¿Jugáis conmigo niña?─ Mi voz se turbo, volviéndose tenebrosa, tenía miedo de que me negara y esa niña lo hizo, se negó a jugar conmigo y mis ojos ya no eran rojos, eran dos pozos negros que me rodeaban toda la cavidad ocular. La niña no tuvo tiempo de gritar. El color carmín empapó todo el suelo y salpico mi hermoso vestido rasgado. Después de casi una hora, mi ama comenzó a buscarla─ ¡Scarlet! ¡Scarlet!─ Gritaba y escuche sus pisadas bajando hacía mi.
Lo había conseguido, mi hermosa niña volvería a mí.La puerta que estaba cerrada se abrió de nuevo y mi ama entró. Había envejecido, ya no era como un ángel pero aun así la quería para mí. Con mi nueva voz la llame y ella me llamaba Scarlet, jamás me había sentido tan feliz, otra vez estaríamos juntas y nadie se interpondría entre nosotras. Pero cuando vio a la niña que se negó a jugar conmigo tirada en el suelo, gritó, de emoción yo creo al verme,aunque su grito tenía algo, era una extraña alegría, supongo. ─ ¿Jugáis conmigo ama?─ Le pregunte y sus ojos se abrieron totalmente, ─ ¿Jugáis conmigo ama? ─ Ella me miro como si no creyera que yo estaba ahí. Se cayó al suelo y yo me acerque hacia ella, el ojo que me colgaba se balanceaba, colgando de mí  para ver a mi ama, ella retrocedía y gritaba. Sentí que ese grito no era de felicidad, temía que ella también se negara a jugar conmigo.
Pero se alejaba de mí cada vez más y me sentí sola de nuevo. ─ ¿Jugáis conmigo ama? ─ Le volví a preguntar y tenía miedo de que me dijera que no como aquella criatura; de nuevo mis ojos se volvieron dos pozos oscuros y mi sonrisa se volvió malévola, no iba a dejar que ella se fuera, la tendría para mí, por toda la eternidad. Gritó y sus ojos ahora solo me verían a mí. Para siempre. Recuerdo con dulzura cuando ella acepto a jugar conmigo otra vez. Jamás me había sentido tan feliz.
Ese día un hombre que la llamaba “querida” apareció en la casa y vio a mi  ama sentada en un rincón cepillando mi, de nuevo, sedoso cabello. Parecía que la levantaba y le preguntaba por la mocosa, pero ella estaba muy ocupada cepillándome el cabello.El hombre fue hacía el sótano y grito desesperadamente, de seguro ya había encontrado aquel vejestorio. Corrió hacia donde estábamos y le pregunto que le había pasado a la niña, pero ella no tenía tiempo para contestar preguntas tontas… estaba muy ocupada mimándome y el hombre tomó el teléfono, se sentía desesperado, seguramente porque sabía que mi ama era ahora solo mía.
Después de un par de horas, más hombres llegaron y nos llevaron a un automóvil, recuerdo ver a aquella niña en una cama negra de plástico y el hombre que los llamó estaba llorando y se sentó en la banqueta. Después de varias semanas, vieron que mi ama no estaba bien con aquel hombre y nos cambiaron de casa. Había personas pero éstas no se fijaban en nosotras, así que los deje con vida. Mi hermoso rostro de porcelana y mi cabello sedoso volvieron a mí, gracias a mi ama que siempre que le preguntaba si quería jugar conmigo ella contestaba─ Si, jugare contigo querida Lisa─ Ese es mi nombre, Lisa y me encanta porque mi ama me lo puso cuando era más pequeña. Cuando jugábamos, me gustaba ver ese color carmín en el brazo de mi ama, la recorría por completo aunque a los señores de blanco no les gustaba ese color así que la amarraron varias veces y quisieron apartarnos, pero les quite la voz ya que NADIE iba a separarme de mi ama, recuerdo que cuando le quitaba la voz a esas personas mi aspecto volvió a ser tenebroso y como amé ese color escarlata en ellos, aunque me parecía más hermoso el de mi ama.Después de que los señores vieron lo que había hecho con aquellos hombres trataron de vigilar a mi ama todo el día y nos encerraron en un cuarto que era completamente blanco y a mi ama también le pusieron un suéter blanco pero ese suéter no la dejaba cepillarme el pelo así que yo sólo le preguntaba─ ¿Quieres jugar conmigo ama? ─ Y ella respondía─ Sí, si quiero jugar contigo mi querida Lisa─ así que para que pudiéramos jugar le quite la voz a cada uno de las personas que no le permitían que se me acercara, a los que deje escapar, se quedaron ahí pero ahora ya no nos decían nada y cuando nos acercábamos ellos se volvían pálidos como el mármol y se alejaban de nosotras. Yo a veces también cepillaba el sedoso cabello de mi ama y éramos muy felices, pero después de varios años, un día mi ama ya no se movía. Y los señores la pusieron en una cama de plástico negra como la de la mocosa de hace varios años.

 

Ahora su voz era mía también. El hogar de mi ama se vació y otra vez me quede sola, pasó mucho tiempo y mi cara se volvió a poner fea y polvosa.
Estoy esperando que una nueva ama venga a mí, sé que puede que tarde, pero yo tengo toda la eternidad para verla llegar.
Y tu, la persona que está leyendo esto…¿Quieres jugar conmigo? scarydoll6
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