The Holders (46-50)

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The Holders (Los Portadores) son una sucesión de creepypastas de rituales con 528 publicaciones principales más contenido adicional, pero puedes comenzar a leer desde cualquier parte, pues no mantienen continuidad entre sí; son capítulos individuales con formato similar.

Los Portadores (46-50)


En cualquier ciudad, en cualquier país, hay una institución de salud mental o centro de rehabilitación donde puedes tratar de conseguir un Objeto. Había 2538 de estos Objetos, pero dos mil se perdieron.

Los 538 restantes nunca deben estar juntos. Jamás.

Estas historias han sido recogidas de varias fuentes, muchas de las cuales son cuestionables, pero todas tienen un aspecto en común: cuentan la historia de una serie de Objetos, los cuales, de ser reunidos, traerán horribles consecuencias, detalles que conducen a muchos a la locura.

La veracidad de las historias siempre está en duda; así se quería que fuese. La especulación circula desenfrenada. Nadie sabe realmente si los Objetos son genuinos o si hay un número fijo de Objetos que existen en el mundo y que anhelan reunirse con los suyos. Parte de lo que hace a las historias de Los Portadores tan incitante es la posibilidad de que cualquier persona pueda ir a una institución de ayuda especial y someterse a una prueba de vigor para conseguir un Objeto.

Los Objetos, aunque poderosos y temibles, carecen de la habilidad para agruparse por voluntad propia, y se ven obligados a convocar la ayuda de ciertos individuos. Estas personas se convierten en Buscadores, con historias tan perturbadoras y detestables como los mismos Objetos. Los Buscadores han emprendido su viaje por tres razones principales: buscar Poder, buscar Reunión o buscar Separación. Sus metas son conocidas por convertirlos en villanos y monstruos, y solo podemos esperar que aquellos de corazón justo prevalezcan sobre estos seres.

Quizá haya una buena razón para que llegases a este sitio, estimado lector. Los Objetos han de estar llamando.

¿Responderás?

 

El Portador del Espejo


En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución de salud mental u hospital al que tengas acceso. Estando en la recepción, pide reunirte con aquel que se hace llamar «El Portador del Espejo». La encargada te mirará de forma extraña, como si hubieras hablado en un idioma diferente. Pregunta de nuevo hasta entienda finalmente y te llevará a lo profundo de la institución sin emitir palabra.

Te llevará a una puerta de hierro normal, la desbloqueará y hará señas para que entres en el oscuro pasillo delante. Ella se quedará atrás, en silencio, sin hacer contacto visual contigo. Una vez que la puerta se cierra tras de ti el pasillo será iluminado por una luz etérea, para revelar que las paredes del pasillo están cubiertas de espejos. Los reflejos se extienden hasta el infinito a cada lado tuyo, pero ninguno de ellos muestra tu reflejo, sino el de aquellos que vinieron antes que ti. Cada uno muestra el reflejo de los que buscaron al Portador, y de cómo murieron. Trata de no mirar cómo las bestias los devoran, trata de no mirar nada en absoluto; simplemente camina en línea recta. Si te fijas, si miras, las bestias en los reflejos vendrán por ti.

Si alguna vez la luz comienza a apagarse y empiezas a perder tu camino por la oscuridad, cierra los ojos con fuerza y di con firmeza: «Los que buscas se han ido antes». Todo debería alumbrarse y las criaturas que te acechan se irán.

Al final del pasillo increíblemente largo se encuentra otra puerta, con una luz blanca brillante alrededor de sus bordes. Golpea la puerta y se te permitirá entrar. De pie, en el centro de la sala octogonal, habrá una silueta en la penumbra de la cámara. No te prestará atención hasta que le hagas la pregunta: «¿Qué es lo que reflejan?».

Si le haces la pregunta correcta, te responderá con detalles que te helarán los huesos y convertirán tu corazón en piedra. Te dirá lo que los Portadores significan, por qué existen, y lo que está por venir.

Después de esto, se pondrá en tu visión y revelará quién es. Te verás a ti mismo, excepto que en lugar de ojos, tendrás brillantes espejos de plata en tus cuencas. Mientras observas, incapaz de moverte por el horror, él retirará uno de los espejos, derramando rápidamente sangre espesa.

Tendrás en tu mano el fragmento ensangrentado y te encontrarás fuera de la institución.

Este espejo es el Objeto 46 de 538. Refleja lo que ha sido y lo que está por venir.

 

El Portador del Florecimiento


En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier motel, hotel o lugar en el que puedas descansar; simplemente encuentra una cama que sea lo suficientemente cómoda para tu gusto. Entonces duerme y duerme por un rato largo. Si logras soñar, estás destinado para esta tarea.

En tu sueño verás un jardín de un diseño magnífico, fuentes frescas y flores raras camufladas por la niebla. Aquí podrás descansar y prepararte. Cuando estés listo, busca en el jardín por el que llegaste una mesa donde una mujer bella está sentada esperando por ti. Ella te invitará a sentarte a su izquierda; le gustas y tiene una tarea para ti. Sin palabras o gestos te pedirá encontrar una flor en su jardín. Estás en su reino, es mejor obedecer.

Mantendrá la descripción de la flor en secreto, te estará probando después de todo. Si estás destinado a tu rol, o si tienes suerte, llegarás a dos árboles entrelazados, cada uno produciendo una flor diferente. Elije con cuidado, pues si desagradas a tu anfitriona, sería más conveniente aplastar tu cráneo contra las rocas que ver la expresión de su descontento. Si eliges la flor correcta simplemente regresa a la mesa y dásela. Ella sonreirá y te besará en la mejilla, y dirá: «También fui buscador, en su tiempo; ten cuidado con tu destino». A medida que se aleja podrás ver que su espalda fue devorada por el fuego. Síguela a su casa y no tengas miedo, no te desea ningún mal; ella entiende tu travesía. Pararán en la entrada de su casa y ella abrirá la puerta para ti con estas últimas palabras: «Voy a dejarte ir libremente si me prometes una cosa: si tu viaje te trae de nuevo aquí, te pido que termines con mi vida. Si rompes mi promesa, no estarás seguro en tus sueños nunca más». Diciendo esto, te empujará suavemente fuera de la casa y de regreso al reino de la vigilia.

Te encontrarás en tu habitación y verás algo en el rabillo del ojo que se deslizó debajo de la puerta. Se trata de un sobre que contiene un pétalo de flor.

El pétalo es el Objeto 47 de 538. Ella será tu aliada, ¿pero podrás mantener tu promesa?

 

El Portador del Sacrificio


En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución de salud mental o centro de rehabilitación al que tengas acceso. Estando en la recepción, pide reunirte con aquel que se hace llamar «El Portador del Sacrificio». A continuación, una mirada de felicidad debería reflejarse en el rostro de los empleados, pero no te darán mayor respuesta. Solicita dos veces más. Entonces, otro miembro del personal te llevará a la planta más alta del edificio, y un piso más allá. Será en una sección no utilizada y parecerá como si se encontrase en construcción. Si oyes los sonidos del trabajo siendo realizando, demanda hablar con el supervisor. El miembro del personal se dará cuenta de que no te ha engañado y te llevará a la planta real.

Escucharás un gemido interminable procedente de las paredes de la zona más alejada. Es de suma importancia que escuches el eco de este sonido. Si la fuente del ruido cambia, mantente quieto durante cinco segundos y extiende tu brazo derecho, mostrando la palma hacia la oscuridad. Si sientes bichos repugnantes en tu brazo, no te inmutes, no grites; si lo haces, nada podrá salvarte. Cuando el sentimiento cese, sigue adelante. Al llegar al final de la sala algo prenderá las luces. La luz revelará miles de cadáveres posicionados juntos en el suelo, como para mostrar el resultado de los sacrificios que hay que hacer para lograr la propiedad del Objeto. Una puerta estará a la derecha. Ábrela.

Una vez que cruces el umbral de la puerta llegarás a una oficina. Un hombre estará sentado frente a ti, en una silla en el extremo opuesto de la habitación. Él hablará por un teléfono celular que salpica sangre, pero su voz será inexistente. Sin embargo, una vez que pronuncies la pregunta, él hará una pausa: «¿Por qué he sido elegido?».

Te extenderá el teléfono ensangrentado. Tómalo y escucha. Una voz ronca describirá los efectos de los Objetos, y por qué has sido elegido, y esto te hará temblar incontrolablemente.

Este teléfono es el Objeto 48 de 538. Quienes lo poseen escucharán la verdad.

 

El Portador del Grial


En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución de salud mental o centro de rehabilitación al que tengas acceso. Estando en la recepción, pide reunirte con aquel que se hace llamar «El Portador del Grial». Tan pronto como tus palabras lleguen a sus oídos, el empleado tendrá una expresión plana en su rostro. Debes evitar su mirada y preguntar de nuevo. Un objeto golpeará tu cabeza por detrás y todo se volverá negro.

Cuando despiertes, estarás en un cuarto oscuro. Un compás se encuentra sobre un pedestal en el centro, señalando las cuatro direcciones.

Si vas al sur, encontrarás un pozo. Si te fijas en el interior del pozo, una horda de demonios emergerá y te comerán. Esto es mucho peor de lo que parece, ya que tu conciencia no se anulará, y sentirás la experiencia de ser digerido en cincuenta lugares diferentes durante incontables milenios.

Si vas al este, vagarás por la tierra de Nod por el fin de los tiempos. El viento podrá remover la carne de tus huesos, pero tu esqueleto no cesará de caminar.

Si vas al oeste, llegarás al abismo, y no resistirás la tentación de arrojarte.

Si vas al norte, encontrarás una puerta con una extraña marca en ella. Si colocas tu mano ahí, verá una imagen de Él. Te dirá que entres por la puerta.

En el interior encontrarás un bosque. Si entras a él te toparás con un lago. Rápidamente, si te giras, escaparás de una muerte súbita, pues el lago no es más que un espejismo que enmascara una criatura mucho más horrible que cualquier ser de tus peores pesadilla. Si sigues adelante y doblas a la izquierda, encontrarás un charco de sangre. Hay un hombre en el charco de sangre que te pedirá tu alma. Si se la das, se levantará. Este hombre tiene la cara de un demonio, pero su voz es la de un ángel. Cuando te sonría, si no le das espalda, tu alma se perderá para siempre. Cuando el hombre se acerque a ti, te dirá: «Gracias», y te dará un grial lleno de sangre. Y de repente, en un solo segundo, terminarás en la cocina de cualquier lugar al que llames hogar. Está agradecido; si haces algo mal, el hombre seguiría teniendo tu alma, y el dolor de esa separación es una experiencia que no deseas vivenciar. Vivirás en agonía, gritando hasta que alguien se digne a ponerle fin a tu sufrimiento.

Pon el grial en el congelador, se debe mantener frío, y no debes derramar ni una gota, o encenderá una vez más los fuegos del Infierno en la tierra.

Este grial es el Objeto 49 de 538. Si bebes su sangre, te volverás loco o te convertirás en el Anticristo. Solo tu destino puede decidir.

 

El Portador de la Vida Después de la Muerte


Este viaje no es para los de corazón débil, ni los retorcidos y llenos de maldad. Yo controlo las vidas de todos los hombres, y de esos que son… inhumanos. Si todavía deseas buscarme, estate advertido de que no puedes realizar esta búsqueda más de una vez.

Irás a cualquier morgue, en cualquier ciudad, estado o país. Pregunta a cualquier funerario ahí si puedes ver a su «cliente» más reciente. Si una mirada de disgusto llegase a cruzar su rostro, agradécele por su tiempo, haz una reverencia, date vuelta y vete de ahí caminando pacíficamente. Sé cuándo será tu hora, así como sé el de los demás, y ese no será el momento para ti aún.

Si una mirada de comprensión se posa en su rostro, dejará la habitación y regresará con un cuchillo culinario francés grande y largo, dos agujas quirúrgicas con hilo y una barra de oro. También traerá un cuerpo fresco y un libro de medicina.

Pon las agujas en el carrete, clava el cuchillo sobre la cabeza del cuerpo y párate viendo a la cara del cadáver con la barra de oro en tu mano (haz lo que desees con el libro, es solo un libro). Debes esperar hasta que el funerario deje el cuarto, que podrá tardar un poco. Antes de que se vaya mencionará el nombre científico de un sitio en el cuerpo, y dará sus despedidas.

No hagas nada hasta quedar completamente solo. Cuando sea así, busca en el libro ese lugar del cuerpo y utiliza el cuchillo para abrirlo. Pon la barra de oro en esa parte y sutúrala. Solo una de las agujas removerá completamente la cicatriz, así que escoge sabiamente. Haz todo esto manteniendo una expresión estoica en tu cara. Tras haber completado tu tarea, el cuarto quedará en la penumbra y deberás gritar en voz clara: «¿Lo ves? He preparado un regalo para ti, toma lo que te pertenece». Entonces yo apareceré en toda mi asombrosa gloria, y te juzgaré.

Si tuviste alguna especie de reacción en cualquier momento desde la partida del funerario hasta que las luces se perdieron o la cicatriz sigue ahí, tu alma será mía para quedármela como un obsequio, y tú también serás llevado a mi guarida. Si tu rostro se mantuvo estoico en todo el proceso y la cicatriz sanó, desenvolveré mi presente con mi gran guadaña, buscando la barra.

Cuando la encuentre, sonreiré. Y cuando sonría, una luz destellará y la habitación reaparecerá, sorprendentemente diferente. La describiré para prepararte.

La habitación estará construida a base de niños muertos, con sus cuencas vacías y torrentes de sangre fluyendo por sus bocas. Estarán pegados juntos con una sustancia negra que los recubre lentamente. Se retorcerán y gritarán por sus padres, sin parar en ningún momento. Tú no podrás cerrar tus ojos, ni mostrar emociones, o te juzgaré como no merecedor y te llevaré adonde Tartarus.

Habrá un bebé frente a ti, muerto, corriente, con un escalpelo en su cabeza; quizá lo reconozcas.

Después de medio minuto de este horror, si permaneces cuerdo, será tiempo para la tercera prueba.

Una versión oscura y retorcida de tu mundo aparecerá, habitada por los condenados. Cuando entremos en escena, habrá un campo de rocas extraño y llano, con un pilar de un metro en el centro.

Te arrojaré un cuchillo negro grabado de símbolos. Deberás apuñalar la punta de tu dedo índice con él, pero siéntete agradecido de que he reducido el dolor que podrás sentir. Aunque la sangre nunca se coagulará en el dedo, no te quedarás sin ella, pues estás en mis dominios.

Después de eso deberás dibujarme un pentagrama con una circunferencia de dos metros, con la punta de la estrella apuntando hacia mí. Asegúrate de hacerlo bien, soy un juez despiadado.

Al terminar veré tu trabajo. Una de dos cosas pasará. Me giraré y cerraré mis ojos disgustado, y si esto ocurre, el pentagrama se prenderá en llamas y la sangre que esparciste por el terreno arderá, así como la que todavía permanece en tu cuerpo, dejándote atrapado en tu propio pentagrama, con tus venas quemándote por la eternidad en un dolor agonizante que jamás acabará. O me gustará tu arte, me giraré a ti y te sonreiré; mis ojos se ennegrecerán y de mi boca saldrán zarcillos pútridos formando una espantosa sonrisa en mi rostro, y te darás cuenta de que lo mismo está pasando contigo, que te he infectado con mi virus.

Cuando el ennegrecimiento de tu cuerpo pare, ahora será de noche y deberás posar tu mirada en el pentagrama. Una audiencia demoniaca te estará observando, y tienden a partir las personas en pedazos cuando se les mira. Bailarán a tu alrededor en una ráfaga diabólica, incitándote a verles, burlándose de ti, maldiciéndote a su gusto. Si permaneces calmado, se retirarán. Cuando lo hayan hecho la oscuridad caerá en el lugar y, de inmediato, cierto número de candelas se encenderán a lo largo del pentagrama; cuenta y recuerda ese número, pues te servirá al final.

La luz volverá y serás regresado fuera de la morgue, cerca del mediodía. El corte en tu dedo habrá sanado y el número exacto de las candelas dictará cuántos días han pasado. Notarás un líquido oscuro en la tierra frente a ti y adhiriéndose a tus prendas. El virus te ha seguido. Ahora posees el poder de convocar el Ennegrecimiento a voluntad, el mismo que viste en mi cara durante la tercera prueba. Todo aquel que cruce su mirada contigo cuando lo invoques será consumido lentamente por el Ennegrecimiento también. Por el virus. Cada vez que lo invoques sentirás el dolor que sentiste en tu dedo en todo tu cuerpo, incrementado diez veces. No perderás el conocimiento, pero el dolor será inaguantable.

El virus es Objeto 50 de 538. Con él puedes Ennegrecer a cualquiera, hasta a los inmortales…

Imagen de perfil de Lilith Filth

Traducciones mías
theholders.org

Lilith Filth

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17 thoughts on “The Holders (46-50)”

  1. La vedad es que la ultima historia es muy buena me sorprendio mucho. Pero algo que me sorprende es que si algien llegase a obtener el objeto 50 podra tener un metodo de defenza con tra cuelquier cosa incluso contra un holder y obtener los objotos con mas facilidad?

    1. Yo creo que desde que comienze a buscar los holder, mientras los va pasando se va preparando, te dan un Rifle con munición infinita, una pistola que te servirá en el tiempo que hagas de General, la espada del “Rey negro” un escudo para acompañar a la espada, todo va cobrando sentido como si quisieran preparar al buscador.

      1. En los primeros se menciona una llave, un grimorio (con candado) y algunas entradas atrás mencionaron una pluma que lleva tu propia sangre. No solo preparan al buscador preparan a quien desea despertar lo que en algún tiempo fueron los objetos.

  2. He leído las historias de ”The Holders” y me gustan mucho, ¿Alguien ha tratado de buscar los Objetos? es muy curioso, me gustaría Intentar alguna vez pero de seguro me encerrarían por preguntar semejante gilipollez.

  3. Estas dos tandas fueron muy buenas. Aquí me gustaron las primeras dos y lo subnormal que fue la última. Esa creo que es una versión del Holder número 50 —antes había otra de ir a una iglesia, bastante corta que no quise leer :B—. Aparte que ese Holder era un descarado u_u: “Entonces yo apareceré en toda mi asombrosa gloria, y juzgaré”. Jaja.

    1. Jeje, es cierto, la última es muy subnormal, hace que uno realmente quiera ir a la caza de los objetos. Aunque, el final opaca y mucho a la historia completa, “Notarás un líquido oscuro en la tierra frente a ti, y adheriéndose a tus prendas”. Pienso que eso lo he visto en algún lado antes (Spiderman 3)

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