Ella

La lluvia caía en mi cara y arrastraba las lágrimas que derramaba. Todo estaba en silencio, como si quisiera tranquilizarme… no funciona. Nada me tranquiliza desde que la perdí. A ella yo la amaba, y un día igual a éste salió de compras y pescó una neumonía. Yo quería acompañarla, pero se negó. Murió.

Cuando llegué a casa todo me la recordaba, pero más el espejo de nuestra habitación. Siento su presencia, recuerdo las mañanas cuando se levantaba, cuando se veía ahí… Su espíritu está en él.

Fui al cementerio, llevaba un ramo de rosas blancas, sus favoritas. Las puse en su tumba y leí su epitafio de nuevo: “Amó y fue amada, ahora está en la gloria”. Rompí a llorar, me incliné en su tumba y lloré, lloré hasta que los ojos me ardieron. Me di cuenta de que pasé mucho tiempo con los ojos cerrados, pues la noche ya invadía el cementerio. Me levanté sin dejar de ver la tumba, y me fui, pero la puerta estaba cerrada. Miré la hora, eran las 11:53 p.m…. Decidí volver con mi amada. Estuve mirando su tumba por unos veinte minutos, pero escuché algo, no muy lejos; pensé que era el cuidador, él podría abrirme. Fui hacia los ruidos, y entonces vi un esqueleto con aún algunas partes en descomposición. La escena me trajo ganas de gritar, pero, las contuve… entonces alcancé a leer su epitafio: “Josh Green: Buen padre, hijo, esposo y amigo, que ahora lo protegen sus ángeles”.

Luego el cadáver tomó una pequeña roca que estaba ahí, quitó todo el texto y escribió: “Josh Green: Embustero, asesino e infiel, que mató a su padre por dinero, engañó a su esposa tres veces y defraudó a su empresa por dos millones de dólares”. Me quedé mudo, pero de pronto, todos los cadáveres salían de su tumba y cambiaban su epitafio. Recordé a mi amada y corrí hasta su tumba. Alcancé a verla, su cabello negro liso, y su cara… Me acerqué a ver qué escribiría, y me quedé sin aliento cuando leí: “Stefanie Love: Una noche lluviosa escapó con su amante, se enfermó de neumonía y murió”.

Quiero aclarar que esta historia NO la escribí yo, es de uno de mis autores favoritos, pero solo que le cambie cosas, la mayoría es mi invención. Espero la disfruten.

Discret147

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32 comentarios de “Ella”

  1. Pues nada mal para ser tu primera historia, pero pienso que… falta algo, no se si es la redaccion, o la falta de coherencia, creo que debiste alargarla un poco mas, explicar, agregar detalles, etc
    Sere exigente para que en tu proxima historia te esfuerzes aun mas, pero no te lo tomes a mal, para ser la primera estuvo muy bien 3/5

  2. En mi opinión, parece que todo ocurre de repente, no das tiempo de explayarte, la próxima intenta hacerlo dando más detalles, llená un poco más la historia con datos y no pongas las cosas de golpe o de repente, porque no dejás que el lector se logre meter completamente en la historia. Por demás, la historia no está tan mal. Saludos! 🙂

  3. La verdad, es que me sorprendió. Y eso es bastante difícil que ocurra. Siempre logro adivinar que va a suceder al inicio de la creepy, pero esta vez no. Me hubiera gustado que profundizaras más, un poco más de sabor, pero la idea esta allí. No da miedo ( a menos que seas un infiel enfermo), y el terror es lo que normalmente caracteriza a una creepypasta, así que en eso fallaste. Pero esta muy bien. 3/5

  4. Debo reconocer que cuando vi tu mensaje pensé «nooo, es como el principio de algunas creepypastas donde un usuario te contacta para que leas y luego al terminar de leer pasa algo tenebroso»… y así estuve un buen rato hasta que decidí meterme a leer 😛 … está buena pero la sentí muy corta también, falta más relleno(pero no tanto xD ). Saludos!

  5. Si se toma como una historia corta, y no como un creepy, es bastane buena… pero al momento del terror o horror o a perturbancia al lector… nada. Es más, la «sorpresa» entra en los creepys, pero este tipo de sorpresas es inverosimil y poco perturbante. En conlusión: buena historia (Y) , no merece la pena como creepy (N) .

    PD: Pero en lo personal me encanto… aunque el momento de las revelaciones era claro que pasaría algo… pero lo de la esposa fue sinceramente hilarante 😀 .

    1. Ohhh! que precioso y versátil, por favor dime quien es el autor, es muy buen aporte y me alegro el día… los muertos remarcando lo que en verdad son ya que en vida serian vistos como basura. Genial 🙂

  6. ¿En serio? ¿Guy de Maupassant? Me acuerdo que leí una interesante obra de terror de ese monstruo literario poco valorado… y después encontre puras «cursilerías» sarcasticas a la sociedad y a las personas, a través de romances. Un grande.

    @dapunster Seriously, Man? Se supone que estamos para arruinarnos el día aterrandonos, no para alegrarnos con creepypastas :cerealguy: … el termino ha sufrido bastante, ahora cuesta encontrar algo que te de verdadera perturbación 🙁 .

    PD: Tu sabes que igual te quiero 😉 … aunque ¿Por qué comentar respondiendome?

    1. Lo dudo viejo amigo, la gente últimamente esta en movimiento en esta pagina algo que no pasaba en meses, ya llegara algo bueno,por mientras disfrutemos de cosas como estas, que aunque no provoquen miedo en si, te dan un concepto muy trillado de algunas cosas y las cuales las vuelven muy interesantes Pff no seas aguafiestas :trollface:

      PD: Espero leer algo de tu autoria y no leer pamplinas copiadas asquerosamente sin rebuscar bien del Sr Lovecraft y de Dross :cerealguy:

  7. Hola, pasé por tu creepy como me pediste.
    3/5 La verdad, esta bien para ser tu primera creepy, pero le falta algo, profundización, detalles, descripción. Debes hacer que el lector se meta en la historia. Y lo bueno fue que no vi venir el final, fue original.
    Mejorarás, ya verás.

  8. Es corta (NOOOOOOOOOOO ¿EN SERIO?:0)
    Es simple, bien redactada pero simple.
    No me dio miedo, osea no logró el objetivo de la creepy, pero no es una creepy porque es corta. ¿Me explico? Lelz.
    2/5.

  9. Nada mal para ser tu primer aporte. Concuerdo que no se lo puede considerar una creepy ya que no tiene un factor de miedo al lector luego de leerlo. Pero aun asi es bueno. Trabaja en tu parte descriptiva. 3/5

  10. Yo leí está historia en un libro. No es exactamente igual, pero la idea es la misma. La historia se llama «La muerta» y es de Guy de Maupassant. La voy a compiar tal como está en el libro:

    «Yo la había amado locamente. La encontré y la amé. Nada más. Vivimos un año de ternura y de abrazos. Y he aquí que se murió. Vovió a casa una noche empapada, estaba lloviendo y al día siguiente tosía. Tosió durante una semana y guardó calma. Los médicos venían y se iban. Traían remedios para ella. Sus manos estaban calientes, su mirada brillante y triste. Y un día murió y la enterraron.
    Escapé de todo. Corrí. Caminé mucho tiempo por las calles y al día siguiente me marché de viaje. Ayer regresé de París. ¡Oh, el recuerdo! ¡Cómo me hace sufrir!
    Salí y, sin querero, marché al cementerio. Encontré su tumba, muy sencilla, con una cruz de mármol y unas pocas palabras: «Amó, fue amada y murió». Ese día sollocé con la frente pegada al suelo.
    Me quedé allí mucho tiempo y después me di cuenta de que caía la noche. Entonces un deseo loco se apoderó de mí. Quería pasar toda la noche allí, cercade ella, llorando en su tumba. Temía que me vieran y que me echaran, así que me levanté y empecé a errar por aquella ciudad de los desaparecidos.
    En el extremo del cementerio vi un jardín lleno de rosales que nadie cuidaba y de cipreses vigorosos y altos. Estaba solo, muy solo, y me agazapé bajo un verde arbusto. Me oculté y esperé a que la noche fuera oscura, muy oscura, para abandonar mi refugio y echar a andar despacio. Vagué mucho tiempo, pero no la encontraba. Tocaba las tumbas a ciegas, las verjas de hierro. ¡No la encontraba! No había luna. Tenía miedo, un miedo espantoso entre esas hileras de tumbas. Oía latir mi corazón. Miré a mi alrededor. De pronto, me pareció que la loza de mármol en la que estaba sentado se movía y parecía que alguien la alzaba. Me eché a un lado y vi que la piedra se levantaba y aparecía el muerto, un esqueleto que empujaba la losa con su espalda encorvada.
    Pude leer en su cruz: «Aquí reposa Jacques Olivant, fallecido a la edad de cincuenta y un años. Amaba a los suyos, fue honrado y bondadoso, y murió en la paz del Señor.»
    Ahora el muerto leía lo que ponía en su tumba y con una piedra del camino, una piedra afilada, comenzó a rascar en la cruz y a escribir cosas.
    Leí entnces lo que puso: «Aquí reposa Jacques Olivant, fallecido a la edad de cincuenta y un años. Apresuró con sus furiosas palabras la muerte de su padre, a quien deseaba heredar, robó cuanto pudo y murió miserablemente.»
    Miré alrededor y me di cuenta de que todas las tumbas estaban abiertas y que todos los cadáveres habían salido de ellas y borraban las mentiras que habían puesto sus parientes para restablecer la verdad.
    Pensé entonces que también mi amada debía haber escrito algo sobre su tumba, y ya sin miedo, corriendo entre los ataúdes abiertos, entre los cadáveres, fui hacia ella.
    La reconocí desde lejos. Sobre la cruz de mármol que hace rato había leído, vi ahora lo que ponía: «Habiendo salido un día para engañar a su amante, cogió frío bajo la lluvia y murió.»
    Ahora sé cómo murió. Parece ser que me recogieron a la mañana siguiente, inanimado, caído junto a una tumba. Yo no lo recuerdo, pues perdí el conocimiento.»

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