Du Solei

Hola lectores, esta vez les traigo una leyenda urbana reciende de por aca donde vivo, este sujeto no le agrada a nadie, chequen su historia y veran de lo que les hablo…

Hacia mucho que nadie le veia, era una rencarnacion maligna, pero a nadie le importaba, lo veian como un simple humano. Un día lo conoci cuando caminaba por la noche, ya me habian advertido, pero yo no hacia caso…

-se llama Du Solei- decian por aqui y por alla

-es un asesino- decian por las escuelas, los callejones e incluso habia quienes no se atrevian a salir de noche. La gente rumoraba aqui y alla, decian que no fueramos de noche por los tuneles… pero en verdad ¿quien era Du Solei?

Era un niño de padre Mormon y madre española, la cual murio cuando el nace. Du Solei, era un niño de cabello castaño chocolate, y bajo el sol se volvia rojo por la luz solar, sin embargo algo se escondia tras los ojos marrones que tenia, una luz oscura que empañaba el brillo de sus ojos, al cumplir 11 años su padre con una jerarquia muy diferente decidio que era tiempo de que su hijo fuese un hombre, y le llevo a un prostibulo de mala muerte. El niño no quería compromisos, solo quería jugar, y su padre juraba y perjuraba que cuando Du Solei le veia, un escalofrío recorria toda su espalda. Ese día una mujer rubia se quedo con el pequeño en una habitación, pasarón las horas y la mujer no sabía como tratar con un niño, sobre todo porque el la miraba con una horrible vision, como si este quisiese apuñalarla con la mirada.

Finalmente la mujer se hacerco a Du Solei, pero antes que siquiera pudiese tocarle los hombros en chico le hablo.

-Deja que la noche se apañe de sangre- dijo el niño mirando terriblemente a la prostituta. Ella retrocedio al ver que el niño se veia amenzante, este a su tiempo se levanto y tomo una lampara del lugar, la mujer trato de abrir la puerta desesperadamente pero esta no cedia, fue entonce cuando Du Solei arremetio contra ella, la golpeo una y otra y otra vez, ella solo gritaba y manoseaba, eran gritos desgarradores, y siguio golpeandole la cabeza con aquel artefacto de metal hasta undirle en la cabeza… silencio, pisadas subiendo las escaleras, y al abrir la puerta una mujer muerta, la ventana abierta y ningun rastro del niño.

Este caminaba por la calle a su hogar, estaba completamente feliz, se sentia satisfecho, y su cuerpo temblaba, el adoraba la dulce sensacion de la sangre sobre su piel, de ser posible le hubiese gustado dormir en el cadaver de la mujer, pero no, tenia otro trabajo que hacer.

Finalmente llego a su hogar una casona grande, subio las escaleras, al baño directamente, se lavo y se miro en el espejo, sus cabellos largos callendo por su cara, sus ojos con un leve color negro sobre sus parpados, sangre sobre su blanca piel, y sus ojos casi rojos y llenos de deseo de mas, el sonrio frente al espejo, y se dirigio al cuarto de su padre.

Su padre que se encontraba en su silla, siempre tenia un espejo y una navaja de afeitar en su tocador, Du Solei se hacerco, y tomo la navaja entre sus dedos, este se habia dejado crecer las uñas, asi que se hacerco a su padre, y le tomo por los hombros.

-Como te ha ido Solei?- pregunto su padre ignorando el hecho de que su hijo en ese momento le miraba con una escalofriante mirada.

-bien padre… y a ti, como te ira?- su padre se exalto ante la ultima palabra, pero antes de voltear, 10 huesudos dedos con afiladas uñas le rasgaron la cara completamente, el solo se limito a gritar desesperadamente, la sangre fluia y Du Solei, solo metia los dedos con la carne arrancada a su boca. Comenzo a reir freneticamente mientras su padre se retorcia de dolor, finalmente arto de aquellos exasperantes gritos con una fuerza descomunal , partio la cabeza de su padre en horizontal, y nadie supo de el, nuevamente.

Pero, hace unos días por donde vivo (no doy nombres) sucedio algo extraño, un joven de 16 años llamado Du Solei, estaba siendo perseguido por la policia, segun el periodico, habia asesinado a 5 personas con una navaja de afeitar, al parecer su historia no era cuento, solo esta en los tuneles, decia la gente y a veces los extranjeros y turistas desaparecian.

Otros decian -en la casa abandonada, ahi vive Du Solei- pero nadie en verdad se atrevia a entrar, y la verdad ni yo. Fue entonces cuando yo y unas amigas decidimos encontrarnos con él, una noche, dijimos, nos veremos en el jardín, y a partir de ahi, nos iremos de caceria, que facil sonaba cuando yo lo decía, pero en verdad si cuento esto, es porque sali con vida, mis amigas y yo, nos metimos a un terreno desconocido, y prohibido.

Caminamos, por todas las calles, algunos ebrios por aqui, policias por alla, etc, hasta que finalmente nos atrevimos a entrar en los tuneles. Caminamos con nuestras tontas lamparitas, pero no fue hasta el 6to tunel cuando todo se volvio extraño, una risa forzada, y un frío extraño se sintio, estabamos a mitad del tunel, retroceder ya no era una opcion, entonces seguimos caminando con mas desconfianza, y fue ahi, antes de la salida cuando lo vimos, del lado derecho salio un joven con algo brilloso en su mano, parecia una navaja, pero el verdadero terror llego cuando tomo la cosa entre sus manos, y la comenzo a limpiar con sus dedos, fue cuando comprendi que no deviamos estar ahi, y que eramos unas tontas al desafiarlo.

-Por que no empañan a la luna con su sangre?- dijo en una musitacion, y comenzo a caminar hacia nosotras, finalmente las luces del tunel se prendieron, y cuando le vimos… sentimos un terror que nos hizo correr.

Corrimos, lloramos, suplicamos, y en el tunel solo se escuchaban los paso de él siguiendonos lentamente, y por mas que corriamos parecia que no llegabamos, las luces se apagaron nuevamente, y cuando sali finalmente del tunel, ellas dos no lo lograron. No se lo he contado a nadie, y hasta ahora lo reafirmo, era un joven de 16 años, mi edad en ese entonces, han pasado 2 años desde ese incidente, y aun recuerdo su cabello castaño pero rojizo, largo y lacio callendo sobre su cara, unos tennis estilo converse negros desgastados, un pantalon azul profundo con varias remendaciones, una playera de cuello de tortuga verde cocida con otra tela negra, y manchada de sangre, pero sus ojos rojos, casi inyectados, sus huesudos dedos, y su horripilante sonrisa… la cual se abria mas alla de sus labios, y estaba sutilmente engrapada, y sus labios cortados, es algo que no puedo olvidar.

Hoy en día procuro no salir de noche, sin embargo despues de lo que hicimos aquella noche, no he podido volver a estar a oscuras yo sola, porque, estoy segura que el vendra por mi, como por todos aquellos que saben de su existencia.

 

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Es una historia que se cuenta por donde vivo en dia de brujas

Raven Abel

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