Cigarrillos

Tiempo de lectura: Cerca de 2 minutos.

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Esta historia fue escrita originalmente en inglés bajo el título Cigarettes, pero desconozco a su autor(a) y traductor(a).


Ve hacia algún baño de tráfico congestionado. Debe ser un baño donde haya estado mucha gente, o no habrá la suficiente energía latente residual para poder hacer esto. El baño de un hotel es perfecto. Asegúrate de que sea después de la medianoche, y asegúrate de llevar dos cigarrillos. Entre más fuertes sean, más probabilidades de éxito tendrás.

Siéntate a obscuras y fúmate uno de los cigarrillos; asegúrate de que haya un espejo y de que puedas ver tu reflejo siempre. La cereza del cigarrillo encendido te debería dar la luz suficiente para esto. Cuando te hayas fumado más o menos tres cuartos del cigarrillo, el cuarto podría estar lleno de humo y tus ojos probablemente se pondrán llorosos, pero no parpadees. No quites la vista de tu reflejo en el espejo por nada del mundo. Si parpadeas, tendrás que comenzar desde cero.

Te darás cuenta de que tu reflejo se desvanecerá en la obscuridad. Sin embargo, la cereza del cigarro se separará en dos ojos rojos. El humo del cuarto se empezará a condensar y, antes de que te des cuenta de lo que ha pasado, una figura estará sentada a tu lado. Te pedirá un cigarrillo. Dáselo y se encenderá por sí solo en cuanto lo lleve a donde su boca debería estar. En este momento puedes preguntarle lo que quieras, y siempre te dirá la verdad. Puedes preguntarle sobre quién mató a Kennedy o quién era Jack el Destripador. Cualquier cosa que se te ocurra. Asegúrate de estar pendiente de cuánto ha fumado del cigarrillo; cuando esté a punto de acabársele, el humo de cigarro empezará a definir más de sus facciones, haciéndolo más material que etéreo.

En ese momento, párate y arráncale sus ojos con un movimiento. La figura será, en su mayoría, humo, así que tus manos atravesarán su cabeza. Si dejas que termine su cigarro, él te atacará, seguramente tomando tu vida. La figura te gritará e insultará, y la mano con la que le arrebataste sus ojos te arderá intensamente. ¡No abras tu mano! Aunque los ojos casi se hayan desvanecido, aún pueden ver. Corre hacia el interruptor de luz y préndelo. Esto desvanecerá a la forma física de la figura y lo regresará a su forma etérea. Abandona el cuarto y espera hasta después de las tres de la mañana para abrir tu mano. El ardor probablemente será insoportable, pero, si abres la mano, todas las luces de donde estés se apagarán, permitiéndole a la sombra regresar y tomar venganza. Quizás tengas marcas en la palma de tu mano cuando la abras, aunque ya estarán cauterizadas.

A partir de ahora, nunca podrás estar en un cuarto a oscuras con un espejo, porque la figura podrá seguirte gracias a las marcas en tu mano. Después de esto, quizás sientas más frío de lo normal, sin importar lo cálido del lugar en el que estés.

A partir de ahora, tendrás muchas pesadillas, pero, en ellas, tendrás la habilidad de una especie de sexto sentido. Podrás ver eventos futuros cercanos. Quizás cosas horribles, cosas que solo tú sabrás y que nunca podrás detener.

Supongo que es un pequeño precio a pagar por el conocimiento.

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