Creepypasta en español

Cortos, cortos everywhere

En el espejo Por lo general duermo profundamente, pero esa noche la tormenta que se estaba desatando afuera no me permitía conciliar el sueño. Cuando empezaba a dormitar, otro trueno me levantaba. Este ciclo se repitió la mayor parte de la noche, por lo que permanecí despierto y atento, viendo al cuarto iluminarse antes de que fuera invadido por las sombras de nuevo. Mis ojos se movían de un objeto a otro, hasta que llegué al espejo adyacente a la cama. De pronto hubo un destello de luz, y el espejo se iluminó. Por menos de un segundo, el espejo mostró docenas de rostros, siluetas dentro de su marco, bocas abiertas y ojos ennegrecidos. Ellos miraban directamente hacia mí, con sus pupilas negras fijas sobre mi rostro. Y luego había pasado. ¿Estaba seguro de lo que vi? Intranquilo, no logré dormir por el resto de la noche. A la mañana siguiente quité el espejo de la pared y lo tiré a la basura. No me importaba si la visión que había tenido fue real o no, quería deshacerme de ese espejo. De hecho, quité cada espejo de la casa. Pasaron varias semanas y el suceso de aquella noche se había desvanecido de mi mente. Estaba pasando la tarde en...

Slenderman Crepúsculo: la versión “traviesa”

«¿Pero qué mierda acabo de leer?». —Prácticamente todos. Chicofan97: Entrada de diario #1 Oh, ¡cómo es que nadie entiende la oscura angustia revolviéndose en mis entrañas! Hoy no me pude concentrar en la escuela de nuevo; pensamientos de Él me distrajeron de mi clase de lenguaje. ¿Cómo podría concentrarme en los fundamentos de la gramática española cuando hay un sexy demonio acechando las noches tenebrosas? Desearía que me acechara. Sé que algunas personas dirán que soy un tontito, que Él devoraría mi alma o me volvería loco… pero ellos no lo entienden como yo lo hago. Sé que Él no me haría eso a mí. ¿Y cómo podría? Soy su «más grande» fan. (; Oh bueno, supongo que simplemente tendré que demostarles que están equivocados. Chicofan97: Entrada de diario #2 Holi soy yo. ¿Acaso deberé estar solo por toda la eternidad? ¿Condenado a vagar por este mundo cruel sumido en mi incomprensionismo? Hoy pasé toda la tarde en el cementerio luego de la escuela dibujando el símbolo sagrado en cada una de las lápidas, el círculo de oscuridad con la «x» también de oscuridad, esperando que Él cayera en mis brazos. Incluso me puse mi traje, mi minifalda de Sailor Moon extra especial y calcetas altas ajustadas. Debí de...

La verdadera historia de…

La verdadera historia de Phineas y Ferb La serie sigue las aventuras de los medio hermanos Phineas y Ferb junto con sus amigos Isabella García-Shapiro, Buford Van Stomm y Baljeet Rai, quienes viven en un pueblo ficticio llamado Danville dentro del «Área de los Tres Estados» (no se sabe cuál es esa área ni dónde se encuentra, pero viven en el Condado de Jefferson), que en Latinoamérica se conoce como «Área Limítrofe». Su hermana mayor, Candace Flynn, se obsesiona con dos cosas a lo largo de la serie: la primera es frustrar los planes e ideas de sus hermanos, normalmente llamando a su madre para decirle lo que los chicos están haciendo en un esfuerzo por meterlos en problemas; y la segunda, es su novio Jeremy. Mientras tanto, Perry, su ornitorrinco de mascota, actúa como agente secreto para una organización gubernamental de animales llamada O.W.C.A. (Organización Sin un Buen Acrónimo en Latinoamérica y Organización Sin Acrónimo Chulo en España), en donde combate contra el malvado Dr. Heinz Doofenshmirtz. Generalmente, las confrontaciones entre Perry y Doofenshmirtz llevan a la destrucción de cualquier invento en el que Phineas y Ferb hayan estado trabajando o del cual hayan formado parte ese día. Pero nadie sabe la verdadera historia, un misterio oculto que...

¿Qué clase de brujería es ésta? (No lo leas)

No leas esto Debes creerme. Tengo que darte un consejo y tú debes seguirlo sin preguntar: debes dejar de leer esto y pasar directamente hasta el último párrafo. Hazlo sin leer cualquier otro párrafo, y hazlo ahora. Por favor… confía en mí. Lo que ocurra ahora es completamente tu culpa. Fallaste la prueba y ahora estás en peligro. Yo no quería escribir esto, Ellos me hacen es escribirlo. Mis dedos están sobre el teclado, y tus ojos en estas palabras. Pase lo que pase, no mires hacia otro lado que no sean estas palabras. Continúa leyendo hasta que yo diga lo contrario. Y cuando te diga lo contrario, haz exactamente lo que diga. Porque si no lees esto exactamente como te estoy diciendo, morirás. Escucha cuidadosamente. Primero, debes saltarte el párrafo que le sigue a éste. Sin importar lo que hagas, nunca debes leer el párrafo continuo a éste. Debes ignorarlo completamente, evitando que tus ojos bajen hasta el párrafo que le sigue a éste. Prométemelo. Por el bien de los que te aprecian. Ésta es tu única oportunidad para redimirte por no haber confiado en mí hace un momento. Sáltate el párrafo continuo a éste, y haz lo que se te pida. El párrafo prohibido: Tenías que hacerlo,...

Ser ateo

Ser ateo Ser ateo significa no creer en lo divino. Cuando alguien se hace llamar a sí mismo ateo significa que no cree en lo sobrenatural, no cree en ángeles ni en demonios. No cree que exista alguna fuerza más allá de lo físicamente posible. Yo soy ateo. Crecí en una familia religiosa y se me inculcó la fe católica desde nacimiento, pero con el pasar de los años y al madurar como persona me di cuenta de que no comprendía la religión, y que en lo personal no creía en ningún tipo de las deidades en las cuales se basan las corrientes religiosas que todos hemos escuchado. A mis padres no les agradó la idea de tener un hijo que no compartiera las mismas creencias que ellos. Se rompió una tradición. A pesar de generar un descontento en el círculo familiar de mi hogar, yo estaba convencido de que era ilógico creer que podían existir seres que rompen los parámetros de lo natural y que vienen de un lugar que la compleja mente humana no puede comprender. Creía que los fantasmas y demonios eran producto de la imaginación y una especie de broma del subconsciente. Maldito el día en el que mis creencias fueron puestas a prueba. Ya...

Interferencia

Permítanme comenzar diciendo que ésta es una historia real de mi infancia, y si visitan la gran biblioteca en el centro de la ciudad de Nottingham, y echan un vistazo a los registros de periódicos, encontrarán información acerca de los eventos que aquí se detallan. Esta historia tuvo lugar hace unos 15 o 16 años. Sólo tenía siete años de edad en ese entonces, y mi primo Dale nueve. Él se había quedado conmigo mientras su madre estaba de viaje asistiendo a un familiar enfermo. Como era hijo único yo no tenía muchos juguetes, y mi Sega Genesis estaba averiado, así que no teníamos mucho que hacer que fuera entretenido. Nuestra rutina consistía en ver dibujos animados en nuestra televisión por cable, seguido de Dale contándome historias de terror cuando se hacía de noche. Mi madre, queriendo que hiciéramos algo más activo, decidió comprar un par de walkie-talkies para que jugáramos con ellos. Nos lo pasamos muy bien jugando a ocultarnos en el bosque mientras que uno trataba de encontrar al otro mediante el walkie-talkie. Como estábamos pequeños, sin embargo, no nos daban permiso de estar fuera hasta muy tarde, así que teníamos que regresar a las 6 p.m. Al llegar cenábamos y guardábamos los juguetes, excepto por los...

Invasión de terror

Invasión de terror Pablo subió tranquilamente a la camioneta, ignorando que el conductor tenía malas intenciones. Lo conocía del pueblo, aunque nuca había intercambiado con él más que algún saludo. El ómnibus que iba hasta el pueblo no había pasado. Pablo había esperado al lado del camino desde el atardecer y ya se elevaba la luna por el horizonte cuando la camioneta se detuvo frente a él. El conductor se llamaba Anselmo. Al abrir la puerta sonrió extrañamente, con cierto aire de desprecio; Pablo no lo notó. —Menos mal que pasó —dijo Pablo—, si no tenía que seguir a pie, y deben de ser como treinta kilómetros desde aquí, ¿no? —Por ahí sí —dijo Anselmo, con aquella sonrisa fija en el rostro. El camino era de tierra y cruzaba por campos solitarios y bosques profundos. El vehículo, precedido por dos largos haces de luz que se fundían en uno, bajaba y subía por el camino desparejo, doblaba hacia un lado, más adelante hacia el otro, perturbando momentáneamente con su luz amarilla el gris que desparramaba la luna sobre todas las cosas. Atravesaban las sombras de un bosque que llegaba hasta la orilla del camino y que formaba una especie de túnel al juntar sus ramas allá arriba, cuando Anselmo...

Autor destacado: Matías Andión

El mercader del camino gris El soldado atravesó con largas zancadas el patio del castillo, el rostro albo marcado por la preocupación. Caminó rápidamente por entremedio de la bulliciosa actividad que reinaba en el patio, lleno de hombres rudos y gallardos que se preparaban para la batalla afilando espadas, tensando arcos y enderezando flechas. Finalmente el soldado dejó atrás el atareado ejército y se metió por una pequeña puerta de madera remachada en hierro. Subió unas empinadas escaleras de caracol y, casi sin aire, llegó a la torre que dominaba el castillo. Los dos guardianes de la puerta le cerraron el paso con las alabardas ni bien llegó al final de la escalera, pero el soldado levantó la carta que portaba, mostrando el sello de la guardia de frontera. Los soldados abrieron paso y se mantuvieron cada uno en su lado, inmóviles. El mensajero entró en la suntuosa estancia sin siquiera haber recuperado el aire del todo. Era la primera vez que entraba en la torre Hohenstaufen y quedó maravillado por su grandiosidad; magníficos tapices, ilustrando batallas de antaño y glorias pasadas en púrpura y oro, colgaban de las paredes. Alfombras que valían cien veces su vida cubrían el suelo, que seguramente era de la madera más fina de...

Julia Legare

Hace algunos años estaba pasando el rato con unos amigos explorando sitios antiguos, supuestamente embrujados. Nos encontrábamos en la Primera Iglesia Presbiteriana Edisto, en donde una niña llamada Julia Legare fue enterrada en el mausoleo de su familia en 1852. La gente relataba que se escuchaban gritos sobrenaturales una y otra vez, pero nunca habían investigado su origen. Quince años después, cuando abrieron la puerta del mausoleo para enterrar al siguiente miembro de la familiar que había muerto, encontraron el cadáver de Julia hecho un ovillo en una esquina cerca de la puerta, con los brazos estirados, como si aún tratase de encontrar la salida. Bueno, mis amigos creyeron que sería divertido cerrar la enorme puerta de piedra (que actualmente estaba abierta) conmigo dentro y regresar por la mañana. Esos malditos me dejaron ahí… Intenté abrirla, usando todas mis fuerzas; pero fue inútil, se necesitaron cuatro personas para encerrarme en ese lugar. En medio de la oscuridad, me resigné a pasar el resto de la noche ahí. Ahora bien, no me suelo asustar con facilidad; pero al estar sentado en ese lugar relativamente pequeño, rodeado de una presión emergente que no podía explicar del todo, la sola oscuridad parecía tratar de devorarme. Sentía un peso apretando mi piel desde...

Más creepypastas cortos

La Inexpresiva En junio de 1972, una mujer apareció en el hospital Cedar Senai vestida solamente con una bata blanca cubierta de sangre. Esto por sí solo no era nada extraño, pues la gente solía tener accidentes cerca y venía al hospital más cercano para recibir asistencia médica. Pero había una cosa que hacía que las personas que veían a esta mujer huyeran aterrorizadas: ella no era precisamente humana. Se parecía a algo así como un maniquí, pero tenía la destreza y la fluidez de un ser humano normal. Su rostro era tan impecable como el de un maniquí, desprovisto de cejas y lleno de maquillaje. Desde el momento en que entró al hospital hasta que fue llevada a un cuarto para proceder con la sedación, permaneció completamente tranquila, inexpresiva e inmóvil. Los doctores habían decidido sujetarla hasta que las autoridades llegaran y ella no protestó. No pudieron sacarle ningún tipo de respuesta, y la mayor parte de los empleados se sentían bastante incómodos al mirarla por más de unos segundos. Pero al momento en que el personal trató de sedarla, opuso resistencia con una fuerza extrema. Dos empleados la sujetaban mientras se levantaba de la cama inexpresiva. Luego giró sus ojos impasibles hacia el doctor e hizo algo...

La ventana abierta

—Mi tía bajará enseguida, señor Nuttel —dijo con mucho aplomo una señorita de quince años—, mientras tanto, debe hacer lo posible por soportarme. Framton Nuttel se esforzó por decir algo que halagara debidamente a la sobrina, sin dejar de tomar debidamente en cuenta a la tía que estaba por llegar. Dudó más que nunca que esta serie de visitas formales a personas totalmente desconocidas fueran de alguna utilidad para la cura de reposo que se había propuesto. «Sé lo que ocurrirá», le había dicho su hermana cuando se disponía a emigrar a este retiro rural. «Te encerrarás no bien llegues y no hablarás con nadie y tus nervios estarán peor que nunca debido a la depresión. Por eso te daré cartas de presentación para todas las personas que conocí allá. Algunas, por lo que recuerdo, eran bastante simpáticas». Framton se preguntó si la señora Sappleton, la dama a quien había entregado una de las cartas de presentación, podía ser clasificada entre las simpáticas. —¿Conoce a muchas personas aquí? —preguntó la sobrina, cuando consideró que ya había habido entre ellos suficiente comunicación silenciosa. —Casi nadie —dijo Framton—. Mi hermana estuvo aquí, en la rectoría, hace unos cuatro años, y me dio cartas de presentación para algunas personas del lugar. —Entonces...

La hora de dormir

Se supone que la hora de dormir debe ser un momento feliz para un niño cansado; para mí era aterrador. Mientras algunos niños pueden quejarse por ser enviados a la cama antes de que hayan terminado de ver una película o jugar su videojuego favorito, cuando yo era un niño, la noche era algo a lo que temer realmente. En algún lugar de mi mente lo sigue siendo. Como alguien que ha sido instruido en las ciencias, no puedo demostrar que lo que me pasó fue objetivamente real, pero puedo jurar que lo que experimenté fue terror genuino. Un miedo que en mi vida, me alegro de decir, nunca ha sido igualado. Voy a relatarles todo lo mejor que pueda; tómenlo como mejor les convenga. Yo estaré contento con sólo sacarlo de mi pecho. No puedo recordar exactamente cuándo inició, pero mi aprensión hacia conciliar el sueño parecía corresponder con haber sido trasladado a una habitación propia. Tenía ocho años de edad entonces, y hasta ese momento había compartido una habitación con mi hermano mayor. Como es perfectamente comprensible para un niño cinco años mayor que yo, mi hermano finalmente pidió una habitación para él solo y, como resultado, se me entregó la habitación en la parte trasera de...

Chattypastas

Stranger: Que tengas un buen día… Seguramente todos habréis oído acerca de Omegle: Talk to Strangers. Esa página en donde te conectan aleatoriamente con alguien del mundo y, sin saber nada de él o ella, comienzas una conversación. El caso es que llevo mucho tiempo en dicha página, encontrándome con lo típico: el que viene y pone «asl» (Age, Sex, Location, la página es en inglés). Como ya estoy harto de contestar a eso, simplemente los trolleo un poco y me desconecto. Hasta que un día pasó algo distinto. MUY distinto. Se conectó un Strange y yo ya estaba esperando el asl, cuando coge y pone (la conversación estaba en inglés, pero os la traduzco al español): Stranger: Hola (3) Yo pensé, «¿Un 3? ¿Por qué un 3?», pero el tío o tía no había soltado el infame asl, así que le respondí. Luego la cosa fue más o menos así: You (éste soy yo): Hola Stranger: Cómo estás? (3) You: Por qué pones el (3)? Stranger: Cómo estás? (2) You: No vas a responderme? Stranger: Cómo estás? (1) Ahí ya entendí que era una cuenta regresiva, así que para seguirle el juego, le contesté. La pregunta no volvió a repetirse, simplemente me preguntó por el clima, con el...

Sexypastas

Lo hago por amor Alicia era mi novia, la más dulce chica que pueda existir. No era como cualquier otra; su presencia atrapaba a más de uno. Teníamos tiempo juntos, casi dos años a su lado. Pasábamos el rato acudiendo a lugares entretenidos: museos, cines, zoológicos, teatros, todo era normal en nuestra vida. Estudiábamos en el mismo campus, por lo que sobra decir que la veía todos los días, incluso teníamos clases de medicina juntos. Con dos años por cumplir, era más que bien recibido en su casa por su familia; había días en que por la universidad me iba a su casa a dormir y me sentía como en la mía. Como podrás darte cuenta, todo era normal. Pero hay algo que puede hacerte perder la razón, algo que toda persona en determinado momento necesita, y que si no lo obtienes cuando quieres, causa serios problemas. Me refiero al sexo. Nunca lo había hecho con mi novia, pues ella aún era virgen y según lo platicamos, quería llegar así al matrimonio. Pero seamos sinceros, esa forma de pensar era egoísta; ¿que había sobre mí? Yo también tenía necesidades, quería expresar el mayor sentimiento de amor entre una pareja, pero ella no lo veía así. Vaya decepción. No podía...

El Muñón sin Ojos + El Niño que Llora

El Muñón sin Ojos «Era un día muy lluvioso. Estaba realmente enfermo, me dolía mucho la cabeza y pasé el día entero en la cama. Tenía más o menos diez años, pero recuerdo perfectamente lo que pasó. Me desperté en medio de la noche, creo que serían las tres o cuatro de la madrugada; para entonces mi dolor de cabeza comenzaba a aliviarse, pero me entraron ganas de ir al baño. Al levantarme vi por mi ventana que seguía lloviendo. Salí del cuarto y fui por el pasillo de mi casa. No quería encender la luz del pasillo para no despertar a mis padres, así que empecé a andar a oscuras por el pasillo muy despacio. Entonces oí unos leves ruidos originados de lo que parecía ser algo que me seguía. Al principio pensé que eran las gotas de lluvia, pero el sonido venía de detrás de mí. Cuando me detuve, este ruido se detuvo también. En ese momento se me quitaron las ganas de ir al baño. No veía absolutamente nada; me quedé quieto un rato, sintiendo por todo mi cuerpo una sensación de escalofríos, ya que realmente sentía que me estaban siguiendo por la oscuridad. De repente algo frío me pasó rozando un pie. Di un gran...

Malos padres

El mal padre Durante los meses de octubre y noviembre el ambiente suele tomar una atmósfera de misticismo; el viento deja oír ese absorbente silbido durante las tardes y el ruido de las hojas de los árboles rodando por la calles estremece a cualquiera. Hubo una época en que esto se tornó aún más oscuro, con la llegada de un personaje sumamente particular; se trataba de un indigente que deambulaba por las calles hablando cuanta cosa se le ocurría. Un día estaba en una esquina y al otro podía estar sentado frente a tu casa. Una tarde, ya de regreso de la universidad, me topé con él, estábamos esperando a cruzar la calle y el semáforo tardo más de lo habitual en cambiar de color. Lo miré de reojo; él se percató. —Buenas tardes joven —dijo con una ronca voz. —Qué tal, buenas tardes. —¿Usted sabrá en dónde puedo encontrar algún policía? —Pues el puesto más cercado está en la zona centro, tendría que ir hasta allá —contesté al distraído anciano. —Es que, sabe… soy un mal padre… El semáforo cambió de color. —Disculpe, tengo que seguir mi camino. —Él se quedó parado en aquella esquina, hablando solo. Los días pasaron y la gente comentaba de aquel indigente, decían...

H. P. Lovecraft

El grito de un muerto El grito de un muerto fue lo que me hizo concebir aquel intenso horror hacia el doctor Herbert West, horror que enturbió los últimos años de nuestra vida en común. Es natural que una cosa como el grito de un muerto produzca horror, ya que, evidentemente, no se trata de un suceso agradable ni ordinario. Pero yo estaba acostumbrado a esta clase de experiencias; por tanto, lo que me afectó en esa ocasión fue cierta circunstancia especial. Quiero decir, que no fue el muerto lo que me asustó. Herbert West, de quien era yo compañero y ayudante, poseía intereses científicos muy alejados de la rutina habitual de un médico de pueblo. Ésa era la razón por la que, al establecer su consulta en Bolton, había elegido una casa próxima al cementerio. Dicho brevemente y sin paliativos, el único interés absorbente de West consistía en el estudio secreto de los fenómenos de la vida y de su culminación, encaminados a reanimar a los muertos inyectándoles una solución estimulante. Para llevar a cabo estos macabros experimentos era preciso estar constantemente abastecidos de cadáveres humanos muy frescos; porque aún la más mínima descomposición daña la estructura del cerebro, y descubrimos que el preparado necesitaba una composición específica,...

Creepypastas cortos

Sola hasta tarde Odiaba ser la última en irse a dormir. Nunca supe por qué, pero ver mi casa en silencio, con los corredores callados y la tenue luz de luna que se filtraba por las persianas me era una experiencia desagradable. El asunto era todo un tema en mi casa: cada vez que de pequeña me desvelaba, mi padre tenía que quedarse conmigo hasta que me durmiese. Ya más crecida, comprendí que no debía ser tan egoísta e instalé un viejo televisor en mi habitación para aliviar la desesperación que sentía en esas noches en vela. Sin embargo, cada vez que los sonidos de la casa se iban apagando, me apresuraba a dejar lo que fuese que estuviera haciendo y me acostaba a dormir. Las carreras por no ser la última despierta se prolongaron hasta una noche de marzo. Ya había cumplido mis 17 años y había ingresado a la universidad hacía poco. En ese momento decidí que debía crecer. Aprovechando la proximidad de un examen parcial, decidí enfrentar mis miedos pasando la noche despierta y sola, pero estudiando. Preparé café, compré algo para comer, desplegué mis libros sobre la mesa de la cocina y comencé. Afortunadamente para mis nervios, esa noche todos habían decidido trasnochar: las luces...

Autor destacado: Yourself

El Llamado ¿Recuerdas El Llamado? Seguramente no. Esto sólo sucedía en México y hace años que se tomaron acciones para que ya no ocurriese. Algunos olvidaron, porque olvidar siempre es lo mejor. Otros se mudaron, lo más lejos posible para ya no escuchar. Pero hay quienes seguimos aquí. Seguimos vigilando, asegurándonos de que los inocentes, los niños que deambulan alrededor y se consideran «valientes», no acudan y paguen un precio que no les corresponde a ellos. En México, allá por los años 80s, tal vez desde un poco antes, comenzó la urbanización de zonas «sagradas», según la creencia popular. Esta urbanización se extendía hasta los camposantos (cementerios, para quien desconozca la palabra), construyendo y extendiéndose por sobre estos sin importar que se perturbase a las almas y los cuerpos de los difuntos; una buena cantidad de dinero desembolsada era usualmente lo necesario para calmar a los dolientes y a cualquier pariente que quisiera que se retirasen los restos del ser amado antes de que se construyese encima. Cementerios fueron despojados de sus tierras para construir, en su gran mayoría, colonias sobre sus terrenos ricos en nutrientes gracias a los cadáveres que contenían y sus enormes árboles, que proporcionaban una sombra que más de una ciudad envidiaría. Pero todo tiene...

El único creepypasta ritual sensible

Te despiertas recostado en un cuarto desconocido y completamente sucio. Sientes punzadas en tu cabeza mientras te levantas y estudias los alrededores. —Ohhhww… ¿qué me golpeó? Notas que el cuarto es iluminado débilmente por una bombilla que parece estar a punto de apagarse. Grandes pilas de basura están regadas por el suelo, y no hay ventanas. —¿Eh? ¿Quién dijo eso? ¿Dónde estoy? A tu izquierda, derecha y frente a ti hay puertas de aspecto siniestro. No terminas de comprender tu situación, pero debes escoger una de esas puertas. Una puerta… —¡Hey, ¿me estás ignorando?! …conduce a la salvación. Una conduce a un laberinto infinito de corredores y pasadizos que te retendrán por siempre, y la tercera conduce a la perdición eterna. Debes… —Espera, ¿qué? ¿Lo dices en serio? DEBES ESCOGER UNA PUERTA. —¿Por qué? La salida está justo ahí. En el frío y temeroso centro de tu corazón, sabes que no hay manera de escapar del predicamento en el que te encuentras. —Hombre, la puerta está justo ahí. Hasta lo dice, ¿ves? «Salida», en la parte superior. En letras grandes, inclusive. Tras unos minutos de forcejeo, por fin te das cuenta de la inutilidad en resistirte, y una vez más regresas a la encrucijada de los pasadizos. No hay...

Mr. Mix y otros videojuegos

Mr. Mix ¿Alguien recuerda un viejo juego de PC de la década de los noventas llamado Mr. Mix? Era principalmente un juego de mecanografía, en donde uno tenía que escribir las palabras en una caja para hacer que un chef (Mr. Mix) pusiera los ingredientes en un tazón. A diferencia de la mayoría de los juegos con esa temática, Mr. Mix era famoso por tener una tendencia de dificultad demencial. El juego tenía un requisito de «palabras por minuto» para cada nivel, algo tan bajo como 10 palabras por minuto en el nivel 1, o de 85 palabras por minuto en el nivel 3. Para el nivel 5, el requisito llegaba a más de 500, por lo que era simplemente imposible continuar al último nivel, el nivel 6. Una de las principales cosas que la gente recuerda sobre este juego es la música de fondo. La música en el nivel 1 era un patrón inquietante de gruñidos que iba haciéndose cada vez más fuerte conforme se avanzaba en el nivel, a menudo causando daños en los altavoces del ordenador, ya que estos no fueron diseñados para manejar tan altos volúmenes de sonido. El nivel 2 no tenía ninguna música, y el nivel 3 tenía lo que parecía ser una...

True story: El exorcismo de Emily Rose

True story: El exorcismo de Emily Rose

El exorcismo de Emily Rose El caso de Emily Rose ha sido uno de los casos más famosos de exorcismo de la historia, tanto es así que se llevó al cine con la película «El exorcismo de Emily Rose» y causó gran expectación en la época. Emily Rose es en realidad una joven alemana llamada Anneliese Michel. Desde su nacimiento el 21 de septiembre de 1952, Anneliese Michel disfrutó de una vida normal, educada religiosamente desde que era muy pequeña. Sin advertencia su vida cambió un día de...