Teñire mis sueños de rojo carmesi

Tiempo de lectura: Cerca de 5 minutos.

Iris se revuelve en su cama, gruesas gotas de sudor bajan por su piel mientras ella intenta salir de esa pesadilla.
Despierta sobresaltada y con la respiración agitada, mirando en todas direcciones como una pequeña coneja acorralada por varios lobos.
-Porque sigo soñando eso?- se pregunta. -No he visto jamás a ninguna de esas personas pero sé que en mi sueño yo las maté-
Iris desde su infancia ha sido una persona bastante amigable y llena de alegría que contagia en su sitio de trabajo: un hospital. Pero las ultimas dos semanas ha estado trabajando horas extra y ha dormido poco, además del poco usual hecho de que en su turno y en su prescencia han muerto tres pacientes por serias heridas causadas por un agresor misterioso.

En esta noche en particular tiene la oportunidad de dormir pero la sensación de volver a soñar con un cuchillo ensangrentado en las manos ahuyenta al generoso morfeo por lo que empieza a poner atención en los ruidos del exterior. Algunas cosas moviendose por causa del viento y el crujir de la antigua madera con la que esta construida la casa que le dejaron sus padres. Pero sin embargo hay algo más; el sonido de algo moviendose en su cocina despacio como si esperara no ser descubierto.

Iris se levanta con un sobresalto y toma un viejo bate de baseball esperando que solo fuera el señor frisk, su gato mascota y fiel compañero. Lentamente baja las escaleras hasta el recibidor sin encender la luz, tratando de reconocer en la obscuridad algo que no debiera estar allí.

Mientras deambula descalza por la cocina siente bajo sus pies un liquido humedo y algo pegajoso… Temerosa se inclina para ver de que se trata tocandolo con la punta de sus dedos y llevandolo ante su nariz; es sangre.

Asustada decide encender la luz para ver de donde proviene la sangre pero una sombra siniestar la detiene, la sombra de algo que recorre la sala de modo lento y casi hipnotico sin seguir una ruta fija o algo que le indique que busca o porque esta ahi.

-No te muevas Iris, si es un espiritu no puede dañarte, pero si es algo vivo no dudes que te matara- Se repetia a si misma mientras se pegaba lentamente a la pared y tomaba inconscientemente un cuchillo de la alacena.

Al mirar con más claridad hacia donde estaba la sangre pudo ver una mano que reconocia perfectamente, era una mano delicada y con uñas decoradas con barniz rosa tenue y con un bello anillo de compromiso en el dedo anular, era una chica a la que conocia desde su niñez pero que en el fondo odiaba debido a que quién le dió ese anillo le habia entregado uno igual a Iris meses atrás.

Pero no podia preocuparse por ella, debido a que su propia vida ahora era la que corria peligro. Lentamente la sombra subio las escaleras en dirección hacia la habitación de Iris, como si supiera que habia en cada habitación. Iris pensó en salir de la casa pero algo dentro de ella quería saber quién era esa sombra y porque estaba en su casa. Empuñando el cuchillo con fuerza subio lentamente haciendo el menor ruido posible.

Cuando llegó al final de las escaleras pudo ver un rastro de sangre que provenia de su habitación, la sombra empezó a registrar cada rincon hasta que llego a su armario, el cuál abrio de golpe y dejo caer un bulto negro que hizo un sonido seco y fuerte al impactar el suelo de madera. Era el cuerpo de un hombre que Iris no conocia y que tampoco sabia como habia llegado ahi.

El miedo empezo a recorrer su cuerpo cuando la sombra levanto la manta que cubria su cama y ella pudo ver las orbitas blancas de otro cuerpo más bajo el lugar donde hace algunos minutos sufria esas terribles pesadillas.

-Que es lo que pasa, porque estan esos cuerpos en mi hogar?-
La tensión de Iris aumentaba y sin querer piso al señor frisk que estaba detras suyo, cuando el gato chillo inmediatamente la sombra se dirigio hacia ella. Al distinguir el rostro de un hombre y un arma de fuego en su mano Iris supo que no acabaria bien. Cuando la sombra estuvo cerca de ella tomó el cuchillo con destreza y lo clavó en su cuello, evadiendo el inutil intento del hombre por derribarla. Cayo al piso y tuvo ligeros espasmos por unos segundos.

Iris temerosa y alterada comenzó a clavar el cuchillo en el cuerpo del hombre mientras lloraba al tener mezclados su miedo y su desesperación.
Después de unos instantes decide encender la luz y averiguar de quién se trataba…
-Oh no, que he hecho?-

Iris descubre que ha acuchillado a un oficial de policia que investigaba algunos crimenes en contra de personas que vivian en las calles. Habia estado en el hospital hace algunos dias debido a que un vagabundo logro sobrevivir llegando en muy mal estado y era su deber tomar una declaración del desdichado hombre.
-Creo…que no fue una pesadilla después de todo-

Iris al haber encendido la luz ha notado que hay varias marcas de manos en las paredes y que su bata de dormir esta manchada de sangre seca. Los rostros de las personas que estan en su casa son los mismos que habia visto en sus sueños. Iris camino hacia el baño confundida y al abrir la puerta miro un cuerpo más que tenia la cabeza dentro del excusado y una cuchilla clavada en cada riñon. Ya no le sorprendia.

Tomo algunas pildoras del estante detras del espejo del baño y bajo las escaleras, donde tomo el cuerpo de la chica y lo subio hasta su habitación donde lo coloco en la cama y le quito el anillo de compromiso, colocandolo en su mano y cargando el cuerpo del policia dejandolos uno al lado del otro.

Iris vio el cuerpo de la chica, y por un instante la culpa la abordo…
-Te conozco desde que estabamos en el vientre de nuestra madre Carolina, pero nunca creí que mi propia hermana me quitaria lo unico que en mi vida me hizo feliz.-
Iris y Carolina eran demasiado parecidas para ser gemelas, con lo que peino su cabello del mismo modo que el de su hermana y calzó sus zapatos mientras dejaba caer sus botellas de perfume al piso, rompiendose en pedazos.
Tomo dinero de un jarrón para galletas que tenia en su armario y encendió un cigarrillo en la puerta.

-Fumar es malo Carolina, un cigarro encendido se cayo de la mano de tu hermana Iris después de quedarse dormida tras haber tenido sexo con un policia.- se decia a si misma mientras lanzaba el cigarrillo al piso entre los trozos de vidrio de los perfumes rotos.
Iris salió de la habitación velozmente y se dirigió a la calle, donde abordo el auto de su hermana, mismo que la habia llevado de regreso a su casa horas antes. Empezo a conducir hasta la casa de su hermana, donde abrió la puerta y se deshizo de la ropa manchada, quemandola en la terraza y ocultando las cenizas en una maceta.

-Ahora me llamo Carolina y tengo un compromiso de matrimonio con el hombre que más amo, pero estare de luto algunos dias al saber que mi hermana Iris ha muerto. Ya es tarde y debo dormir, aunque mis sueños y mi consciencia esten teñidos de rojo carmesi.-
Asesina

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phobos

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13 comentarios de “Teñire mis sueños de rojo carmesi”

    1. Gracias por tu sincero comentario

      Lo bueno es que soy como Silvester Stallone.. Me gusta noquear a la critica. Deja que vea a esos que me puntuaron mal y bueno…
      Amm… Ya se me ocurrira algo.
      Nah, gracias por tu comentario

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