Solo de Dia… Solo de Noche.

Tiempo de lectura: Cerca de 8 minutos.

“Estoy seguro que esto no lo hice yo… pero la sangre se encuentra en mis manos… el desastre es lo que me rodea, pero aun así, no recuerdo.

Solo quiero recordar, deseo saber qué es lo que me trajo aquí o como he llegado.

Ciertos trazos de mi memoria van anexándose, dejándome ver algunas imágenes borrosas de lo que sucedió. Debo empezar desde el comienzo para que todo tenga sentido… Esta es la historia que quiero recordar.”

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Todo empieza esa mañana, tal vez era mediodía o algún momento antes de la tarde, ya que recuerdo mis libros de estudio se encontraban bañados en la hermosa luz que provenía del sol. Estaba repasando para dar el examen de ingreso de una de las ramas de la ingeniería, mi madre me pregunto si quería que me subiera el desayuno, mi hermano menor jugando en el pasillo con nuestra hermanita, que puedo decir, un día bastante normal, y no me quejo, pero como decirlo… todo era demasiado… perfecto, siempre lo mismo sin emociones sin nada que me hiciera esperar con entusiasmo al mañana.

Ya que era la persona más cerca de mí en cuanto a distancia, decidí preguntarle a mi madre sobre este extraño sentimiento que me invadía, a lo que me respondió:

-Eso es normal mi amor, estudiaste mucho y todo los cursos que hiciste te hacen sentir seguro acerca del examen, solo estas aburrido, deberías salir un rato con tus amigos, después de todo ya son vacaciones-

La sonrisa de mi madre sin duda me tranquilizaba, pero también me llenaba de ira, y yo sabía el porqué de mi ira. Ya hacia 1 mes que había terminado el colegio, había sacado uno de los mejores promedios en electrónica, y todos me felicitaban, me decían cosas como “¿Vas a seguir ingeniería en sistemas?”, “si tuviera tu inteligencia”, “Seguro vas a terminar trabajando en una gran empresa”, pero lo mío ya no era eso, unas semanas antes de terminar la escuela me juntaba en secreto con una muchacha de mi salón, no era para besarnos y mucho menos para lo “otro”, nos reuníamos a hablar.

Ella era la típica muchacha rechazada a la que siempre le hacen bromas y no se junta con nadie, su nombre era Luna, lo supe porque me lo dijo mientras la seguía en las escaleras hasta el techo del colegio, no se molesto conmigo debido a que yo la defendía en clase (Solo les decía a los muchachos que no la jodieran), o por lo menos hacia que la tuvieran menos en cuenta, le pregunte si podía acompañarla hasta el techo, a lo que asintió con la cabeza.

Luna hablaba de cosas a lo que yo no les tenía un significado, ella leía bastante y la matemática le molestaba, ella decía que los padres le habían obligado seguir su carrera en secundaria pero que no lo lograrían en la facultad, ella seria la que dibujaría su propio yo, su vida. Me hablaba sobre las ciencias antiguas y secretas “Herméticas”, Dioses Griegos, Romanos y Egipcios. Logro despertar un interés en mí que nada había hecho, al principio pensé que me había enamorado, y fue así, pero no de ella, sino de los temas que hablaba, de su forma de pensar. Fue así como me decidí a mi carrera, lo que quería seguir luego de la escuela, y ella fue la primera en saberlo, Letras eso era lo que quería seguir. Luna seguiría Arte, y luego me dijo que nos seguiríamos viendo en la facultad, ya que estábamos en el mismo establecimiento, mi cara irradio felicidad, y aun con su frio control de las emociones, sabía que ella también lo estaba, entonces, tomándole la mano, le dije que la luego de nuestra primera clase, tendríamos una cita. Ella no me dijo nada, solo sonrió tímidamente y asintió con la cabeza.

Pero volviendo a la graduación, luego de la fiesta con mis amigos decidí reunirme con Luna, ya que ella no quería participar en dicha fiesta, al reunirnos en el parque le pude explicar que lo de letras no sucedería debido a un confrontamiento con mis padres en que se vio involucrado mi futuro, Ingeniería en Sistemas, esa era la carrera que seguiría. Fue la primera vez que una muchacha se enojaba conmigo, yo me creía casi perfecto y sin defecto, pero Luna me lo escupió todo en la cara, la realidad que quería oír, que era un cobarde, un inútil y que ella prefería pasar una vida con necesidades sonriendo en su trabajo, que tener que lamentarse cada noche mientras miras tu televisión de 42 pulgadas solo porque no seguiste lo que amaba.

Luna se fue, yo agache la cabeza, no la seguí, ella ya no volvería… debía ir tras ella… tengo que ir por ella, por mi, quería tenerla de vuelta, me levante y comencé a caminar hacia su casa… pero me detuve, no por miedo, era terror lo que sentía al escuchar esa voz, la voz que era la mía y solo me decía “El León solo caza de Día”

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“¿Leon?, eso es… mi nombre… no… mi apellido, mi apellido es Leon, mi nombre ¿Cual es mi nombre?”

Agache la cabeza y comencé a caminar, choque la puerta del baño para salir de él, camine por el pasillo y vi a mi hermano en el suelo con un tajo en el brazo, “Pobre Martin” eso pensé y continúe caminando, la pequeña Ariadna cruzo hacia mi hermano con un trapo y quiso taparle la herida, me miro y me grito

-¡Ayúdame Lani, Chicho tiene sangre!-

“Lani…Lan… Lance. Ese era mi nombre”

Mi mirada se poso fijamente en Ariadna y comencé a caminar hacia la cocina, mientras pasaba a un lado de ella, me tomo el brazo y me dijo, “No vayas allí que esta el monstruo malo”. Solo le acaricie la mano y seguí caminando. Mientras iba hacia allá no tenía miedo, por lo que volví a recordar.

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Ahora estaba nuevamente en esa mañana tranquila, en la que luego de desayunar, salí a caminar y solo eso hice, durante minutos, durante horas… ya no quería volver, pero debía hacerlo, ya estaba anocheciendo, mi recorrido fue lento pero logre llegar, antes de entrar saque mi celular, queriendo llamarla, cosa que no me anime a hacer, guarde el teléfono y comencé a caminar hacia la puerta, pero… la sensación no era buena, eso lo había sentido antes, pero no sabía en donde, por lo que avance y entre. No pude hacer ni dos pasos antes de sentir un golpe y quedar inconsciente.

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Era eso lo que había sucedido, ahora lo tenía claro, entonces… porqué me sentía culpable, no lo entendía pero ya no me importaba, no me importaba nada. Entre en la cocina estaba oscuro por lo que encendí la luz, y vi a mi madre en el suelo, herida y sin conocimiento, me acerque a ella y pude ver que encima de la mesa había alguien con un cuchillo en la mano, practique Karate y Ninjutsu, no titubee al atacarlo, y no duro mucho, un bloqueo con la mano izquierda y luego un directo al estomago que lo lanzo hacia la otra punta de la cocina. Pensé que se había acabado, pero logro sentarse, y lo vi… era una muchacha… y no cualquiera… era mi Luna, me acerque a ella y me disculpe por el golpe, tocándola me di cuenta que le había roto una costilla, estaba embarrado en culpa, por todo… ella seguramente ataco a mi madre porque no me dejo cumplir mi sueño y tal vez a mi hermano al querer detenerla, yo lloré, pero algo paro mis lagrimas, y eso fueron las palabras de Luna al decirme “Fue él”.

Me gire levantándome al mismo tiempo… y pude verlo, era un hombre alto y con un traje de gala, no se le veía la cara, pero si la máscara bifurcada, mitad sonrisa, mitad tristeza, no hice más que mirarlo mientras se acercaba a mi madre, se agacho al lado de ella y dijo:

-El Leon caza de día, mientras que la luz de la luna quema de noche, nunca estamos de acuerdo con nada a menos que eso difiera con lo de alguien más, algo que lastima y nunca se resolverá, los que se quejan siempre se van a quejar y gastar tiempo en ello, tiempo que es mejor gastarlo intentando cumplir sus expectativas y no esperar que alguien las cumpla por ella, ¿u obligándolos a hacerlo? Y tú, que me dices… Leon Soñador.-

Toco el cabello de mi madre con su repugnante mano, y mi mente se apago, me abalance sobre él y lo golpee de todas las formas posibles, sin dejar ningún punto ciego sin golpear, quise terminar con una llave al cuello para desnucar al maldito, pero Luna me abrazo y me detuvo, evitando que lo matara, o que matara eso.

La policía llego y se llevo al hombre misterioso, este no opuso resistencia, mi familia fue tratada al igual que Luna, y todo volvió a la normalidad, bueno no tanto, comencé la carrera que quería, mi relación con mi madre ahora es sincera, no tan buena como antes, pero nos queremos de forma honesta, mis hermanos y yo seguimos siendo cercanos, Ariadna se siente algo celosa de Luna que al poco tiempo de salir del hospital comenzó a salir conmigo. Para resumirlo, estoy en mi mejor momento, aunque supe que el hombre que nos ataco desapareció, pero eso no me importa, ya no siento miedo de él, ya no siento miedo.

Un hombre de 40 años, que maltrata a su mujer y a sus hijos, solo porque no pudo tener la vida que quería, para esa gente ya es tarde… me caen mal. Miro a Luna y le pregunto:

-¿Deberíamos o no?-

-No lo sé. Aun es de día… ¿o me lo dejaras a mí para más tarde?- Me pregunta tomándome de la mano.

-Hoy quiero que hagamos algo juntos… te parece a la tarde- Sonreí de forma pícara.

-Siempre queriendo hacer todo romántico, por eso te Amo- Me besa de forma cariñosa.

….

Al día siguiente mirando las noticias mientras desayunaba con mi familia, salió en las noticias que un hombre de 40 años con antecedentes de ebriedad había sido “brutalmente” descuartizado y quemado, mi familia comenzó a hablar de aquello como si fuera un acto de horror escalofriante.

“¿Que querían que hiciera? Que lo cortara sin desmembrarlo, o que Luna lo prendiera fuego sin quemarlo… o peor, que lo matáramos antes de hacerlo sufrir, eso no tendría sentido, así por lo menos se daría cuenta que todo vuelve y que si culpamos a otros por nuestros sueños no cumplidos solo les complicamos la vida, haciendo que estos potencialmente cometan los mismos errores con los que los rodean. Que recuerden nuestras caras en el cielo, o el filo de los picos y el calor del fuego en el infierno.”

Luego pasaron a comentar sobre lo que habían encontrado en el muro cerca del cadáver, tal vez algún día alguien se dé cuenta del significado de lo que escribimos y lo que hacemos, pero no nos importa, lo seguiremos haciendo, al escuchar la frase escrita por el noticiero, no pude evitar dejar escapar una sonrisa:

“El Leon, solo caza de Día

La Luna, solo quema de Noche.

La máscara golpea el cielo nuestro

 Cumple tus sueños, si no quieres conocernos”

Autoria Propia

J.R.Vallejos

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