No existe tal cosa como el Área 51

Tiempo de lectura: cerca de 14 minutos.

Blue_KeyCard creó esta historia, escrita originalmente en inglés bajo el título There Is No Such Thing as Area 51.

Traductor: Creepypastas​.com


Por muchos años, he sido un lector ávido de NoSleep, pero, debido a mi profesión, nunca se me permitió subir contenido aquí o en ninguna otra parte. Ocasionalmente, aparece una historia del Área 51. «Solía trabajar en el Área 51» o «Me escabullí en el Área 51», etcétera. Estas historias me hacían querer adentrarme aquí exageradamente, pero siempre me contuve hasta ahora.

Utilizando una serie de proxis y todo tipo de mecanismos de red irrelevantes, creo que estoy a salvo al crear esta publicación. No los aburriré con los detalles.

Llegué aquí después de muchos años de querer corregir malentendidos y leyendas acerca de la instalación militar más infame en el mundo. Estoy haciendo esto ahora porque incluso si soy capturado, tengo una póliza de seguro muy útil: me encuentro gravemente enfermo y no es muy probable que me recupere, y no tengo ningún miembro familiar con el que pueda ser chantajeado. No hay nada que nadie pueda hacerme.

No existe tal cosa como el Área 51. ¡Lo siento! Y el hecho de que es el huevo de oro de las teorías conspiratorias a nivel mundial es exactamente lo que el Gobierno de los Estados Unidos quiere.

Groom Lake, Paradise Ranch, Edwards AF Extension, Restricted Training Facility UX104… Estos son algunos nombres para el lugar que conocen como el Área 51. No sé mucho acerca de su historia, pero, esencialmente, las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos pretendían que fuera una instalación para experimentar con armas secretas durante la Guerra Fría. Tuvo algunas extensiones dentro del terreno; una de ellas era para desarrollar cohetes experimentales y motores de aviones a reacción, otra era para el entrenamiento de escuadrones de contingencia para guerras nucleares y supervivencia post-apocalíptica, y demás. Pero al igual que con la tercera película de Star Wars, la instalación y su propósito se difundió alrededor del tiempo del incidente de Roswell, y el frenesí mediático popularizó la base. Al principio, el Gobierno trató de mitigar la especulación al respecto, pero luego adoptó otra estrategia: alimentar el revuelo y simplemente mover la base.

Hoy día, Groom Lake (Área 51) es una base militar funcional pero pequeña. Tiene muchos búnkeres que en su mayoría albergan servidores de baja seguridad, y algunas pruebas de municiones son realizadas ahí. El personal es movido regularmente de adentro hacia afuera; sujetos que están muy por debajo en la cadena de mando y que están tratando de subir los escalones hacia la instalación real. Hay algunos refugios obsoletos para lluvias radiactivas que aún reciben mantenimiento y son utilizados como almacenes. Esta instalación consume una cantidad de energía enorme, y se hace todo lo posible para que parezca una base militar muy bien protegida que está involucrada en operaciones gigantescas y secretas.

Los empleados realmente vuelan ahí cada día desde Las Vegas en aviones de reacción notablemente inofensivos marcados como «JANET» (siglas en inglés para «Solo Otra Terminal Inexistente»). Y quieren que los noten. Que lo cuestionen. Quieren que se pregunten hacia dónde se dirigen esos aviones.

Y quieren que nunca inviertan un solo segundo pensando de dónde vienen.

El Área 51 real.

Esta es la parte más emocionante, porque hasta donde pude ver en mi limitada experiencia e investigación clandestina, nadie nunca ha divulgado el secreto real. Ha sido protegido intensamente, y asesinan sin vacilar a las personas lo suficientemente estúpidas como para compartirlo. Asesinato ni siquiera es la palabra correcta. Eliminan a esas personas de la existencia. A veces a familias enteras. Es por eso que el Gobierno se intimida cuando descubren que uno de los empleados en su terminal no tiene nada que perder. Es por eso que si eres un empleado ahí, solo ves a sus doctores, para que ellos conozcan tu estado de salud antes de que tú lo sepas. Quieren que mueras súbitamente de un ataque cardíaco, para que ni siquiera tengas un momento para pensar acerca de cómo podrías hacer un servicio público y airear sus trapos sucios. Y, a veces, ellos inducen esos ataques cardíacos cuando determinan que eres una AME, o una «Amenaza Motivada por Enfermedad».

Pero yo no necesité ir a ver a un doctor para saber que estoy sufriendo del mismo tumor maligno que mató a mi padre: glioblastoma multiforme. Cada tres meses, recibimos una evaluación médica, y cada seis meses recibimos una tomografía. Yo simplemente no reporté mis mortales síntomas durante esta última evaluación, y probablemente ya habré muerto antes de la siguiente tomografía. En su lugar, realmente quiero hacer esto. Quizá solo para ser el primero, supongo. La única otra cosa que he hecho con mi vida es arreglar computadoras.

La base militar secreta real es McCarran International Airport en las Vegas.

La historia del aeropuerto siempre había estado atada al involucramiento de la milicia. Antes y durante la Segunda Guerra Mundial, la Fuerza Aérea y el Cuerpo de Ingenieros de las Fuerzas Armadas estaban construyendo, almacenando, entrenando y haciendo todo tipo de cosas ahí. Básicamente, el Gobierno —y sus benefactores corporativos en el complejo industria-milicia, por supuesto— adquirieron propiedad total del aeropuerto alrededor del tiempo cuando el Área 51/Groom Lake estaba bajo la mirada pública. Fue un trabajo apresurado y una solución simple.

Para todos los efectos, McCarran es un aeropuerto. Mueve ciudadanos de un lado a otro y hacia todas partes del mundo justo como lo haría cualquier otro aeropuerto en la tierra, pero sus operaciones subterráneas son en verdad algo totalmente diferente.

Primero que nada, tienes que entender la estructura de esta base militar.

Dado que funciona ostentosamente como un negocio de transporte público, todos y cada uno de los aspectos de la base tienen doble propósito. Este proceso de «enmascaramiento» es implementado con una efectividad notable en McCarran. Para nombrar algunos ejemplos, los despegues constantes y los aterrizajes de los aviones proveen sonidos de camuflaje para pruebas de motores de vanguardia. El público ignora completamente estos sonidos y los descarta como la cacofonía normal de los aeropuertos. Algunos de los aviones como tales incluso están equipados con tecnología en fase de prueba, mientras que otros son utilizados para transportar cientos empleados gubernamentales vestidos como ciudadanos que están vacacionando. En cualquier dado tiempo en McCarran, hasta seis de las puertas de embarque están llenas de empleados de los grados más altos en la milicia y Gobierno de los Estados Unidos.

La totalidad de la base está protegida fuertemente con soldados de vestimenta casual. Policías de la milicia, especialistas tácticos, fuerzas antiterroristas y todo tipo de soldados desperdigados alrededor del aeropuerto, vestidos como oficiales, seguridad del aeropuerto y recepcionistas. Sus armas usualmente están ocultas a sus costados; la potencia de fuego real es amasada por las personas que están esperando alrededor de los niveles subterráneos. Rifles de asalto y armamento para perforar armaduras está almacenado alrededor de los espacios públicos del aeropuerto en varios lugares. No es difícil de lograr, porque nadie lo está buscando. Y, por supuesto, contratan a un buen número de ciudadanos para que trabajen en la Administración de Seguridad de Transporte y otros puestos, a lo que se refieren como «mezclar», y es necesario. ¿Qué tipo de aeropuerto nunca contrataría personal?

¿Alguna vez has observado a los mecánicos merodeando los aviones, o has visto a tu equipaje siendo almacenado en el avión mientras estás abordando? Bueno, todo en esa actividad de transporte de equipaje actúa como una fachada para el movimiento exagerado de equipo de laboratorio, equipo militar, materiales exóticos del edificio, etcétera. Accionan una de esas plataformas que está escupiendo todo el equipaje y, por instinto, no cuestionas lo que está en las otras cuatro plataformas detrás de esa. Ocasionalmente, incluso tenemos confusiones y derrames, y nadie se inmuta.

Siempre estás expuesto a algún nivel de radiación mientras estás volando, pero los excesos de radiación por pruebas de armas son ventilados hacia el desierto cercano. Tener un aeropuerto para explicar la radiación es un medio efectivo para deshacerte de todas las personas entrometidas con contadores de Geiger.

Pero la verdadera genialidad de esta base militar ultrasecreta es de mayor escala: la instalación fue construida debajo de un aeropuerto por la magnitud de su consumo de energía. Pero consumen mucha más energía que un aeropuerto regular, así que fue construido en una ciudad que consume una cantidad de energía tremenda: Las Vegas. De esta forma, la base esta fuera de vista e incluso fuera de la mira de la red eléctrica. ¿Área 51? No tanto. Y eso es a propósito.

Dentro de la base.

Así que si el Área 51 es la distracción, ¿cómo llamamos a la real? Tiene muchos nombres, pero usualmente es referida como el «NEXUS». Ese es un acrónimo, pero no muchas personas conocen lo que significa. Ni siquiera yo. Todo acerca del Nexus, desde su estructura operacional, está compartimentada. Eso significa que todo es de acceso clasificado, y prácticamente nadie conoce más que su propia tarea específica. Podrías trabajar en una oficina en el Nexus haciendo algo como contaduría, y nunca tener siquiera una idea de qué es lo que hace la mujer a tu lado. O el sujeto al final del pasillo. Dicen que ni siquiera el presidente sabe exactamente qué es lo que ocurre aquí; solo algunos generales y algunos miembros de la CIA.

La cultura de trabajo aquí es una locura. Es como Corea del Norte. Todos están sonriendo, todos se encuentran bien y todos son felices con solo decir unas cuantas frases de qué es a lo que se dedican —cuando se nos permite socializar, lo cual no ocurre demasiado—. Cada línea telefónica está intervenida, cada habitación tiene una cámara en ella y nadie sabe quién está escuchando u observando, o cuándo. Así que eso te pone a pensar que nadie en este lugar te está diciendo la verdad acerca de nada. Ni siquiera el sujeto con el que comparto la oficina. Me pregunto si cualquiera de nosotros sabe realmente por qué estamos aquí. Personas con las cuales he trabajado por mucho tiempo, súbitamente han sido reasignados o han tenido una emergencia médica y nunca las vi de nuevo. Y nadie recordará a esa persona, sin importar a cuántos se lo preguntes.

Fui contratado para realizar labores de programación para la marina cuando acababa de salir de la universidad. Fui enviado a Groom Lake para ejecutar pruebas de servidor. Les gustaron mis habilidades de informática, así que, después de una serie de exámenes psicológicos extraños, montañas de contratos para la protección de información confidencial y búsquedas de antecedentes, se me ofreció el trabajo «en una instalación cerca de Las Vegas». Por cierto, estas fueron algunas estipulaciones de este trabajo: era un salario de un millón y medio de dólares después de impuestos más una subvención de doscientos veinte mil dólares al año, y la residencia, automóvil y seguro médico estaban cubiertos —pero los colapsos psicológicos, ataques de ansiedad, condiciones médicas graves y problemas familiares anulaban el contrato—. También tenía que firmar, aproximadamente, dos contratos para la protección de información confidencial a la semana, la mayoría de los cuales estipulaban «ante la pena de muerte» en alguna parte. A los empleados no se les permite abandonar las instalaciones por cinco años, y todos vivimos bajo tierra. Los términos de servicios son de cinco años, y luego cuatro años de sesiones informativas, durante las cuales se nos permite vivir en Las Vegas, pero nos tenemos que reportar a otra instalación cuatro veces a la semana. Se nos da de alta y somos observados por el resto de nuestras vidas. Nuestros pasaportes están anulados permanentemente; no podemos abandonar los Estados Unidos. Escuché una estadística de que el veinte por ciento de los exempleados cometen suicidio. No sé si eso es verdad, pero si lo es, apuesto que en realidad es «suicidio».

La base se encuentra bajo tierra. Es una red de estructuras grandes llamadas colmenas, las cuales forman lo que se llama la «Colonia» o el «Nexus». Hacemos muchos chistes de Resident Evil, por cierto. Con la excepción de que a diferencia de esa película, nuestro Gobierno no está tratando de hacer que sus empleados se sientan cómodos por medio de bosques falsos y ventanas que tienen vista hacia panoramas metropolitanos digitales. Es un laberinto de pasillos y búnkeres oscuros, deprimentes y al estilo soviético, repleto con todo tipo de características similares a las de un submarino —agua, escotillas herméticas, trampillas, puertas blindadas reforzadas—. La única excepción son los edificios de oficinas en donde los humedece-sillas como yo trabajamos. Se ven justamente como la oficina en la que tú trabajas. Excepto por los hombres con armas que están de guardia las veinticuatro horas el día, los siete días a la semana, y en todos lados, viendo por encima de tu hombro. Ah, y el brillo hermoso y casi surrealista de los laboratorios de vanguardia que están por todos lados en los niveles inferiores de cada edificio. Nunca he entrado en alguno, pero he pasado a un lado de ellos unas cuantas veces.

Hasta donde sé, existen cuatro colmenas —aunque no me sorprendería si hubiera más—. Trabajo en la Colmena 1. Administro algunos de los servidores junto a otros cuantos sujetos en uno de los pisos —existen dieciséis pisos en nuestra colmena—, pero monitoreamos y mantenemos todos los servidores de la Colmena 1, así que nos movemos un poco. He podido echarle un vistazo a la información que recibimos, y, por lo que puedo ver, somos la colmena más aburrida. He recopilado la siguiente lista basada en las cosas que he interceptado en nuestra red y también de los rumores que he escuchado de mis colegas. El Nexus tiene múltiples redes y todas están descentralizadas, pero existen algunas formas en las que se comunican, y esto es por medio de esas líneas de comunicación de las que yo estoy al tanto. Esto es lo que sé:

Colmena 1: Finanzas, contaduría, operaciones y organización de divisiones, entrenamiento y residencia para los escuadrones, y algunas pruebas de armas de menor escala.

Colmena 2: Ingeniería química, algo de investigación en nanotecnología y «fitness psicológico avanzado» —sea lo que sea que eso signifique— para fuerzas élites de la milicia. Probablemente asuntos de operaciones encubiertas y de cómo sobrevivir treinta años en confinamiento solitario en una prisión de Siberia. También tengo razón para creer que esta colmena es en donde viven las figuras importantes.

Colmena 3: En los niveles superiores, investigación y experimentación de armas biológicas y enfermedades. Si el Gobierno tiene zombis, deben estar aquí. He querido hacer tantas putas bromas de zombis a lo largo de los años, pero nunca sé cuál de mis colegas es una rata. En los niveles inferiores, tecnología avanzada para la navegación espacial y para las guerras espaciales. Motores de partículas, rayos gravitacionales y similares —estoy suponiendo, no tengo evidencia real—. Cuestiones de ciencia-ficción. Una vez vi un correo con todo tipo de lenguaje codificado, marcado como «A-B», lo cual se cree ampliamente que es una referencia a la astrobiología. Eso es vida alienígena. Quizá solo sea algún organismo unicelular o plantas fosilizadas de algún meteorito, o quizás algo mucho más avanzado. Sea lo que sea, debe haber una razón para que no esté en los niveles superiores con todos los biólogos.

Colmena 4: Apagón informático total. Hay codificaciones, cortafuegos y características de seguridad de red que nunca ha visto antes, ni siquiera en proyectos ultrasecretos de la marina en los que he trabajado en el pasado.

Existen unas cuantas peculiaridades acerca de la Colmena 4. Antes que nada, ninguno de los mandamases tiene acceso para entrar aquí. Acceden de forma remota por medio de una transmisión de video en sus salas de conferencias, y los materiales usualmente son transportados desde la Colmena 4 a la Colmena 2 para revisión física. No sé por qué no entran en la Colmena 4, pero quizá es porque es demasiado peligroso. Había un individuo asignado en la Colmena 4 hace unos años cuando yo comenzaba a trabajar, y él causó el primer lockdown generalizado que he visto. Estaba siendo escoltado por los soldados que conceden acceso a las diferentes colmenas, y empezó a chillar acerca de AIDs. No escuché sus gritos, pero escuché un disparo mientras estaba comiendo mi almuerzo. Le metieron una bala en el reverso de su cabeza antes de que pudiera terminar su oración. AIDs, por cierto, son «anomalías interdimensionales». No tengo más información acerca de ellas.

Otra cosa de la que he leído mínimamente es acerca de «Los Gemelos». No sé quién o qué son estos, pero son la gema de la Colmena 4 que está por encima de lo ultrasecreto. Se considera traición el simplemente mensajear acerca de ellos por medio de nuestras redes de seguridad, a menos que tengas el acceso para hacerlo, y solo cuatro empleados lo tienen.

He visto unas cuantas cosas acerca de ellos. Una fue su registro médico. No tienen signos vitales, generan vocalizaciones inusuales que manifiestan alucinaciones y psicosis en las personas cercanas, y su piel produce náuseas violentas cuando es tocada. El documento especulaba que el funcionamiento de la piel era muy similar al yimpi yimpi australiano o a la medusa.

Leí documentos acerca de personas que han trabajado conmigo también. En la Colmena 4, una mujer fue remitida al pabellón psiquiátrico después de haber estado en la misma habitación con Los Gemelos, y un soldado, que había estado parado afuera del laboratorio en donde los mantienen, básicamente se había suicidado. En específico, echó un vistazo adentro durante una rutina de acceso, y luego comenzó a destrozar su propia cabeza con el mango de su pistola mientras estaba cantando una canción irlandesa folclórica. La situación de la mujer fue aún más extraña: durante el desayuno con sus colegas, tomó un tenedor, se puso de pie, salió caminando del comedor, se quitó toda su ropa y se cegó a sí misma con el tenedor en ambos ojos. Luego se las arregló para llegar hasta el primer piso, en donde estaba localizado el corredor de acceso para la Colmena 3. Cómo fue que pudo operar las docenas de lectores de identificaciones, cajas de contraseñas y escáneres de retina aún está bajo investigación.

Un colega mío en quien confío me dijo que vio a Los Gemelos una vez a través de un acceso ilegal hacia una transmisión de video. Dijo que tienen rasgos femeninos y alrededor del doble de la altura de una persona normal, con protuberancias negras no identificadas que cuelgan de sus cabezas —al igual que cabello, pero más gruesas—. Flotan unos cuantos centímetros por encima del suelo, arrastrando ligeramente los dedos de sus pies mientras se movilizan. Son absolutamente blancos. Nunca vio sus rostros, pero asegura que parecen tener la capacidad de distorsionar la realidad —o, al menos, la transmisión de video— de tal manera que el espacio a su alrededor se ve torcido.

Eso es todo lo que sé por ahora. Pero, con suerte, el mundo sabrá algún día la verdad acerca de lo que sucede aquí. Básicamente, todos somos prisioneros. Tenemos acceso muy limitado y supervisado a internet, así que si no vuelven a escuchar de mí de nuevo, asuman que me han descubierto.

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Traducción mía:
https://redd.it/5iirna

Tubbiefox

Administración de Creepypastas.com

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4 thoughts on “No existe tal cosa como el Área 51”

  1. Excelente, eso de los AIDs esta de poca madre porque sólo es una insinuación que le da mucha fuerza al “cuento/ensayo”, que buena habilidad para describir una burocracia no alejada de la realidad que toca esferas fantásticas.EXCELENTE.

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