La niña decapitada

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¿Alguna vez has visto cierto video en youtube que se titula: “la niña decapitada”?

Cinco años antes de que el video fuera publicado, una familia se mudó a una nueva casa. Era una familia totalmente normal: padre ocupado, madre responsable y dos hijas inquietas. Aviso que no voy a decir sus nombres, solo sus apodos. A la mayor la llamaban Liz y tenía 14 años. Y a la menor la llamaban Steffy y tenía dos años menos que su hermana. Eran muy unidas y hacían todo juntas, rara vez discutían.

La nueva casa era pequeña, las dos hermanas dormirían en la misma habitación. Así que mientras subían sus cosas a la habitación, dentro de unas enormes cajas, descubrieron que la habitación no estaba completamente vacía. Había un baúl en el centro de esta. Steffy, la pobre curiosa, dejó las cajas a un lado y se agachó para abrir el baúl. Liz vio que tomaba algo él. Al darse vuelta, Liz vio que su hermana se había interesado en una muñeca. Era bastante fea: la piel era azul y los ojos eran totalmente blancos. El cabello del juguete era castaño, como el de Steffy, y llevaba puesto un vestido blanco.

-Que horrible muñeca.

-No está tan fea, quiero quedármela.

-¿No eres algo mayor para jugar con muñecas?

-No me importa, quiero quedarme esta muñeca.

-¿Estás segura?- preguntó Liz arrugando la nariz mientras veía la muñeca con asco.

-Muy segura- respondió Steffy antes de que, con la muñeca abrazada entre sus brazos, saliera corriendo de la habitación rumbo al patio trasero.

En lo que siguió del año todo cambió mucho. Liz y Steffy ya no se hablaban y Liz la había notado muy extraña desde el momento en que encontró la muñeca. Steffy pasaba horas en el patio trasero peinando la horrible muñeca y murmurando algo que nadie comprendía, pero parecía una canción de cuna. Steffy cada vez se movía con movimientos más mecánicos, como si fuera la propia muñeca. Los padres estaban preocupados, no hace falta decir que cuando le preguntan, ella siempre responde con una sonrisa inocente: “Estoy bien, todo está bien”. Pero Liz sabía que no era así, y cada vez se moría más de ganas por congeniar con su hermana.

En la escuela, mientras Steffy no tenía amigos (pues prefería estar sola junto con la muñeca) Liz había hecho varias amistades. Hay uno que destacaba, pues era el mejor amigo y confidente de Liz. Su nombre era Tom. Se llevaban muy bien, aunque algunas personas les burlaban diciendo que se gustaban el uno al otro. Pero no era cierto, eran solo amigos.

Un día en que los padres de las hermanas no estaban, Liz invitó a Tom a la casa para terminar un proyecto de la escuela. Cuando terminaron, como se aburrían y faltaba una hora para que fueran a buscar a Tom, decidieron jugar a las escondidas. Mientras jugaban, Tom vio por una ventana a Steffy, de espaldas a ellos en el patio trasero.

-¿Y si invitamos a tu hermana a jugar?

-Dudo que acepte.

-Vale la pena intentar.

Así, abrieron la puerta que conducía al patio y se acercaron a Steffy. Liz le tocó el hombro con un dedo.

-¿Steffy?

La niña se dio vuelta, su rostro revelaba terror. Pero eso no era lo único… su muñeca no estaba.

-¿Que sucedió?- preguntó Liz alarmada-. ¿Y tu muñeca?

Steffy negó con la cabeza levemente. Liz y Tom creyeron interpretarlo como que no sabía donde estaba, y pensaron que la había perdido. Pero no era así, era algo mucho más siniestro.

-¿Quieres jugar a las escondidas con nosotros?- preguntó Tom. Steffy asintió, con una sonrisa sínica en su rostro. Tom no era de las personas que se asustaban fácilmente, no le produjo ningún temor y lo malinterpretó por una sonrisa forzada. Pero no se puede decir lo mismo de Liz, que se estremeció del susto al verla.

Entraron a la casa y, una vez en la sala de estar, empezaron a jugar. Liz contaba y Tom y Steffy se escondían.

– 28, 29… ¡30!

Empezó a buscarlos. Primero fue a la cocina, no había nadie. Pero bajo la mesa, en el comedor, encontró a Tom. Pero en cuanto retiró el mantel, vio que llevaba una cámara.

-¿Qué haces?

-Grabo el momento en que tu hermana congenie con alguien por primera vez desde que vino al vecindario- contestó él sonriendo.

Liz frunció el ceño, considerándolo una burla hacia su querida hermana.

-No lo tomes a mal- se corrigió Tom rápidamente-. Solo es para tenerlo de recuerdo, como celebrar que haga amigos.

Liz asintió en silencio. Luego, se pusieron a buscar a Steffy. No la encontraron en el primer piso, así que subieron al segundo. Pero cuando pusieron un pie en las escaleras, se empezó a escuchar una canción de cuna que venía desde la habitación de las hermanas. Algo aterrada, Liz subió las escaleras lentamente, con Tom junto a ella. La música se escuchaba cada vez más baja. Cuando llegaron a la puerta y Liz tomó el picaporte, la música se apagó. Entró a la habitación. La cama. Estaba escondida bajo las sábanas de la cama. La mano de su hermana se asomaba por debajo de ellas. Nadie se burló de su mal escondite. Entonces, repentinamente, Tom maldijo cuando la cámara le canceló el video que grababa. Tubo que borrar algunos de los que ya estaban antes de empezar a grabar de nuevo. Cuando lo hizo, Liz se aproximó a la cama y destapó las sábanas.

Entonces, la piel de Steffy se volvió azul, sus ojos eran blancos y los miraban a ambos con atención. Su boca estaba abierta. Liz gritó. Tom no lo hizo, pues creía que tal vez era una broma, pero miraba a la chica con total terror. Pero esntonces, cuando Liz dejó de gritar, la cabeza se Steffy se cayó al suelo. No salía sangre, cayó como si fuera la cabeza de una muñeca rota, dentro no tenía nada. Entonces, Liz y Tom gritaron. El chico tiró la cámara al suelo y ambos corrieron escaleras abajo. Al pie de la escalera, encontraron la muñeca. Pero era diferente, ahora la muñeca se parecía a Steffy. La canción de cuna volvió a sonar, se dieron vuelta. El cuerpo sin cabeza de Steffy estaba allí. Tom le tiró la muñeca en un ataque de desesperación y ambos echaron a correr fuera de la casa.

Luego de eso, se mudaron debido a la “desaparición” de Steffy. Liz  y Tom jamás le contaron a nadie lo que sucedió ese día, pero nadie nunca volvió a ver a la chica. Luego de cuatro años, Liz y Tom decidieron que el mundo merecía conocer la verdad. Publicaron el video en youtube.

Así que les dejaré el video para que den sus opiniones:

https://www.youtube.com/watch?v=lQP7e2Q9Occ

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1 comentario de “La niña decapitada”

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