Diecinueve y treinta

(Esta es una historia que escribió mi padre cuando yo tenía 9 años, y nunca se animó a publicarla en ningún lado. Sin embargo, él me autorizó a hacerlo en esta página. Disfrútenla!)

 

 

Eran las diecinueve y treinta horas y el mucamo corrió presuroso para atender el teléfono.

Es que ya hacia tres días, que no tenía noticias de su patrón el señor Arregui.

Levantó el auricular y se produjo el siguiente dialogo:

 

< Hola  Rogelio, habla  Juan José.

< Ah… por fin señor. Ya estaba preocupado. ¿Está usted bien?

< Si Rogelio no te preocupes, es que tuve que emprender un viaje inesperado y me ausentaré  no sé  bien por cuanto tiempo.

Todos los días me voy a comunicar con vos para pedirte que hagas algunas cosas que me quedaron pendientes.

Detrás del cuadro que está en mi oficina, escrita en el marco, vas a encontrar la clave de la caja fuerte, allí tendrás suficiente dinero para unos meses.

Podrás disponer de él para las cosas  de la casa, y por supuesto para tu sueldo.

En el Banco Nación que está en la esquina de casa, tengo una caja de seguridad. Las llaves, el número de caja y una credencial que te autoriza abrirla, también las vas a encontrar en la caja fuerte.

Menos mal que hace ya bastante tiempo, se me ocurrió hacerte este poder, por si se presentaba alguna vez una situación como esta.

En la caja de seguridad, hay acciones de distintas empresas importantes, bastante dinero y algo de oro, vas a manejar todo esto según mis instrucciones.

Siempre confié en vos.

Bueno por hoy es bastante y no quiero atolondrarte con mas recomendaciones.

Por ultimo te encargo que les avises a mis amigos, los muchachos del club; que no voy a poder ir más por un tiempo todos los martes y jueves, a jugar tenis como de costumbre.

< Bueno señor,  muchas gracias por su confianza y espero no defraudarlo.

< Mañana te llamo nuevamente.  Chau  Rogelio cuidate y gracias.

 

Todos los días, a las diecinueve y treinta en punto, Arregui se comunicaba con  Rogelio, para que este le pasara el parte de las novedades del día, y darle las directivas pertinentes a estas.

Nunca mencionaba en donde se encontraba, solo decía que aún no había llegado a destino y que quizás en unos pocos días más…  Es que el camino es muy malo e intrincado…

– Decía Arregui. – ­

Así pasaron seis meses, hasta que Arregui  por fin dijo haber llegado. Pero no dijo donde.

Habiendo ya concluido todos los asuntos pendientes que había dejado en Buenos Aires, con la colaboración de Rogelio, dejó de hacer su llamada diaria de las diecinueve treinta.

El mucamo a estas alturas ya era virtualmente el dueño de casa y hacía y deshacía a su gusto y parecer.

Luego de varias semanas, a las diecinueve treinta en punto suena el teléfono.

Rogelio atendió:

< Hola Rogelio. ¿Cómo estas? >

< Bien señor.  Hacía mucho que no llamaba. ¿Que pasó?>

< Nada. Sólo estuve tratando de conseguir donde instalarme, y me llevó un tiempo.

Allá en Buenos Aires, ya queda poco y nada por hacer, y yo te necesitaría acá con migo que me serías de más ayuda.

¿ Te parece bien si te mando a buscar en un par de semanas? >

< Si señor, como usted diga. Pero… ¿En donde queda el lugar en el que usted está? >

< Mirá Rogelio, no se como explicarte. Pero es lejos, prepárate para un viaje largo.

< Chau Rogelio. Nos vemos pronto. >

< Chau señor. >

 

El mucamo fue preparando a lo largo de dos semanas su equipaje.

Al finalizar la segunda semana, casualmente enciende el televisor faltando pocos minutos para las diecinueve y treinta.

En el informativo, dan la noticia de un campesino que caminando por la orilla de la ruta, vio en el fondo de un precipicio tapado por unos arbustos, un automóvil  en cuyo interior, se encontraba el cadáver de un hombre en avanzado estado de descomposición.

La noticia capturó la atención de Rogelio, y se paró frente al aparato para escuchar bien de que se trataba.

Mientras mostraban  las imágenes del lugar, el locutor seguía leyendo:

 

“Fuentes policiales informaron que al parecer, el cuerpo habría estado allí por más de seis meses, y los documentos encontrados en él, pertenecerían a un tal Juan José Arregui importante empresario de Buenos Aires. Quién habría caído al precipicio, por causa de un reventón en uno de los neumáticos del rodado.”

 

Al escuchar semejante noticia, el mucamo invadido por una mezcla de pánico y estupor, siente una puntada aguda en su pecho, mientras que su corazón late a la velocidad de un caballo descontrolado.

Su respiración se hace cada vez más dificultosa, y tomándose con ambas manos el costado izquierdo, intentando desesperadamente tomar algunas bocanadas de aire cae muerto sobre el sillón que tenía a su espalda, exactamente a las diecinueve y treinta horas.

 

Tal como le dijo Arregui… Puntualmente en dos semanas lo mandó a buscar.

Mi padre lo escribió cuando tenía 9 años.

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125 comentarios

No me parece tan buena como de costumbre,principalmente por que la historia en si solo habla de,un empresario que es un fantasma (por mi parte). Le doy un 3/10

excelente! :3 jaja buena redaccion sin importar que tan predecible sea es buena y la forma en que esta escrita te hace sentir como que esto ocurrio hace mucho tiempo : v

Hola eh… tengo una duda, alguien sabe porque siempre que intento comentar, y me toca poner el correo porque dice que ya esta en uso? es decir, la que lo esta usando soy yo no otra persona .-.

Siempre presentes los «eruditos» disfruten las historias , no hagan comentarios denigrantes , no tienen porque opacar la luz de otro para brillar mas.

No intentamos »BRILLAR MAS», damos nuestra opinión a cerca de una historia que hemos leído y no nos gustó o que nos encantó, los comentarios son para ver si a uno le gustan esta clase de historias o no y para ver ideas de que más se podría escribir.

Primero dice:Esta es una historia que escribió mi padre cuando yo tenía 9 años,y abajo dice: mi padre lo escribió cuando tenía 9 años,cualquiér cosa.

Cambiando de tema,esta muy aburrido y como criticó Carlos esto es sumamente predecible.

La historia comenzó muy bien. Tuvo un argumento con un potencial bastante grande, que, obviamente, podía ser explotado. Dejar a alguien dinero, sobre todo, en ingentes cantidades, es algo que puede suceder todos los días. No sabes qué puede hacer el empleado -Roger- con este dinero.

Desde este punto, la mente empieza a actuar con supuestos. Dejar sumas importantes de dinero a una persona involucra varios aspectos: éticos, morales. En mi caso, supuse que el empleado iba a derrochar el dinero arbitrariamente. Mas la historia -desde este momento me enganché- te lleva por otro camino.

Tengo que hacer, necesariamente, un pare en mi análisis. Necesito describir al personaje Arregui, que cumple un papel importante en la historia. Es un jefe de esos que son honestos, firmes, con valores, educados. Su creciente misterio lo vincula con la inteligencia: tener todo planificado antes de partir por un suceso fortuito no lo hace cualquiera. Arregui es un personaje interesante que pudo haber sido explotado eficazmente.

Volvamos al análisis. Lo historia, desde este punto, ya no agrega argumentos o contexto; solo se sostiene de lo que ya dejó sobre la mesa (eso no es malo o bueno de ninguna manera; digámoslo así: todas las historias hacen eso. Te presentan a sus personajes, el campo de acción, etc. Este es el conocido desarrollo de toda historia, que continúa con el misterio, la duda, la incertidumbre.

La parte de la historia que estoy por describir es, seguramente, donde la mayoría nos decepcionamos de esta. Arregui le pide viajar a Roger. Como siempre, su patrón actúa con el misterio que lo caracteriza. Le dice qué hacer, pero no por qué. Durante el tiempo en que Roger se alistaba para el largo viaje, ve una noticia. Era el testimonio de un campesino que había encontrado el cuerpo de su patrón. Él (Arregui) estaba muerto ya bastantes meses. Lo que sucede después, es decir, la reacción de Roger sí es bastante predecible. Aún así esperaba más; por eso seguí leyendo. Sin embargo, lo historia termina ahí. No hay asesinatos ni paranoia. Cortaron la historia en medio del desarrollo. Ese, para mí, fue el error.

No me gustó mucho, de hecho yo a los 8 años ya estaba escribiendo cosas mejores , es poco interesante y al menos para subir algo debe intentar ser interesante y que llame la atención de las personas, principalmente del que escribe, sinceramente hay partes que si podrían llamar la atención pero otras que habría que cambiar y sería una historia muy buena.

Yo no le vi nada de predecible, me gustó, yo al principio creí que Arregui era un asesino en serie o algún hombre de la mafia.

Esta historia se parece a una que invente cuando tenia 10 u 11,no recuerdo bien.Pero digamos que es una historia con un contexto o trama que cualquiera podría inventar.

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