Dentro de mis pensamientos

Y tú a que le tienes miedo en sí? A la vida o a la muerte? A los vivos o a los dichosos muertos? Preguntas y más preguntas… algunas tienen respuestas, que, para ser sinceros, muchos de nosotros preferimos callar: algunos por miedo, algunos por simple moral. La chica de la cual muchos no hablaban, a la cual todos temían dirigirle la palabra, en su colegio. Esa a la que todos ignoraban, la que me dijo que realmente los fantasmas asechaban la escuela… ella tenía cierta verdad en sus palabras.

La escuela era un lugar donde habían alumnos nuevos, y algunos otros que seguían ahí, en ese caso esta joven…de la cual no muchos hablaban, (según porque seguía aferrada a ese salón) decían era un fantasma… no les creía. Según ellos aquel lugar del final en la ventana era su favorito. Tenía más de 3 años que hablaban de ella. Pero al parecer ella seguía aferrada ahí, era como si alguna extraña energía la jalara y  no la dejara salir nunca de ahí, siempre intentaba tener charlas con ella durante los descansos u horas libres, pero ella siempre terminaba ignorándome, tachándome de tonta e ingenua por mis preguntas sobre la escuela y ese salón de clases.

Recuerdo el día en que la conocí, llegue a ese salón de clases como toda una boba, vestía el feo y horrendo uniforme color verde (aún recuerdo como le reclamaba a mama sobre por qué escogió esa escuela para mí), volteo a ver qué lugares estaban vacíos, casi todos estaban con una mochila arriba excepto dos en especial que llamaron mi atención, sí, en la ventana al fondo, al llegar ahí sentí algo raro, así que decidí por optar el que estaba al costado.

Después de la aburrida ceremonia de inicio de cursos entramos al salón de clases, todos tan contentos como era de esperar, yo por lo general odiaba presentarme, sentía bobo tener que decir ese tipo de cosas y sobre que hice en mis vacaciones, esperaba con ansias de que ninguno de los profesores lo hiciera. Llegue a mi lugar y al voltear a mi lado izquierdo… ahí estaba ella, dibujaba en un cuaderno, mientras todos corrían  y reían. Yo estaba ahí observando como ella se envolvía en sus trazos en ese cuaderno, hasta que me atreví a saludarla… pero fue en vano, no recibí respuesta alguna de su boca, parecía tener miedo a entablar una charla conmigo….pasaron los días y al parecer todos ya estábamos conociendo como se manejaba la secundaria, ella siempre callada, siempre en silencio dibujando, aún recuerdo como algunos a ese lugar le decían el asiento de la bruja… lamentablemente ella nunca se defendía de las ofensas que hacían los demás, solo callaba, bajaba la mirada seguía dibujando.

Cierto día se acercó a mí, la mire con asombro (ella dirigirme la palabra a mi)  dije para mis adentros. Lo único que mis oídos escucharon fue–existen los fantasmas- realmente no sabía si era pregunta o era afirmación, me acerque a ella y le pregunte –¿ En serio? Los has visto?-  ella levantó la mirada y enarcó una ceja, suspiró y siguió dibujando. A veces me daban ganas de invitarla  a mi casa… pero siempre que la esperaba a la salida era algo raro, nunca salía, yo corría, la buscaba en el salón y no estaba. Tal vez ella …era algo más rápida y veloz que yo.

Mis compañeros de clases me miraban raro, no se el porqué. ¿Se habrían dado cuenta que le hablaba a la chica? Tal vez por eso me miraban así, y se reían de mí. No tenía explicación alguno a sus cambios de actitudes conmigo.

Pasaron los meses y ella nunca más se dirigió a mí, me atormentaba tener que verla y hundirme en esos ojos tan profundos, ojos con tanto misterio… miedo… desesperación y mientras yo me convertía en una persona seria, cada vez más distante de mis demás compañeros, con solo una preocupación: observar a esa compañera que a lo largo de los meses ha sido tan distante de mi y sin embargo había logrado cautivar mi curiosidad.

Cierto día uno de mis educadores encargó que redactáramos algo de nuestra vida, algo así como “un diario” pero no solo era mío sino de todo el salón; era un tipo rol y escribíamos lo que vivíamos en todo el día desde que estábamos en clases hasta que íbamos a la cama. Esa vez me tocó a mí, sí a mí. No fue tan difícil: redacte todo e incluso la nombre, no sabía cómo se llamaba así que opte por nombrarla como “ella”. Regresé el diario a mi docente y así pasaron los días. Muchos me seguían hostigando, sentía que decían cosas sobre mí a murmuro. Los alcanzaba a escuchar pero siempre los ignoraba. Mis padres optaron por mandarme a una escuela distinta, una escuela donde no había salida, todos vestían uniformes blancos. Desde que llegué sentí algo raro, parecía que no a todos les alegraba mi presencia. Era una escuela donde no podía ver el sol, era algo deprimente no sabía nada del exterior, no conocía a nadie. Lo bueno es que no iba sola: “ella” me acompañaba a todas las clases, siempre con su cuaderno… dibujando…

 

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iseaxel

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16 reflexiones en “Dentro de mis pensamientos”

  1. Hmmm… a nivel personal creo que pudo haberse trabajado más. El comienzo me pareció que caía un poco en lo cliché (la típica niña de la escuela, solitaria que dibuja y todos la molestan, etc), luego la historia avanza hacia algo interesante, pero luego termina cayendo en un final medio random (azaroso).

    Puede ser que no estaba preparado para algo tierno y conmovedor. De todas formas ha sido un ejercisio interesante. 3/5

    saludos.

        1. Desde el momento en que estamos aquí, todos somos o fuimos un poco así. Conozco infinidad de personas así, sobre todo chicas. Que por cierto, al crecer asombran a los demás con su belleza. El cliché del ‘Patito Feo’. No creo que ni uno ni otro demerite este texto.

          1. Es un buen texto, pero a nivel personal encuentro que el estereotipo suele repetirse mucho, y uno más o menos adivina para donde va a seguir la historia apenas se advierte un personaje de tales características. Es solo mi opinión y respeto las otras. Eso es todo.

  2. Buen relato. Tierno, conmovedor. Me hizo recordar mis días de bachiller, cuando muchos de mis compañeros me temían, y me llamaban El Brujo. ¡Ah, la inocencia de la juventud! 4/5.

    Saludos.

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