Arrástrame a tu lado

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Arrástrame a tu lado

 Soy una joven estudiante promedio, soy bastante buena en mis estudios pero no me mal interpreten sigo siendo una chica promedio, no me destaco por nada, no soy muy popular y no pertenezco a un circulo social. Solo soy yo misma y así me he ganado amigos y enemigos, estos últimos son insoportables a veces, pero opte por ignorarlos.

Mi familia no era diferente de ninguna otra, estaba mi padre con su trabajo constante, mi madre siempre preocupada por todos en casa y mi hermana mayor quien estudiaba en la universidad, esta de mas decir lo mucho que los amo y aprecio a todos.

Mi mejor amigo es el mejor chico de todo de todo el mundo, nos conocemos desde hace años, compartimos lindos momentos y es el chico perfecto, será muy afortunada la chica que lo tenga como su pareja.

Mi mejor amiga es lo máximo es súper genial, su familia es lo máximo adoro los anécdotas de su abuelo y el humor de su padre, pero sobre todo adoro a su hermano mayor, es lo que me gusta llamar mi amor imposible, aunque hay días en los que me trata de manera especial creo que estoy llegando a su corazón.

Mi «enemiga» la matona líder del grupo de las escorias más grandes en mi vida, ha hecho mi vida imposible desde el día que decidí defenderme y se me fue la lengua hablando del borracho de su padre que le pega a su madre y de su psicópata hermano que está en el manicomio. Los abusos constantes tanto físicos como mentales son una ecuación más de mi vida, es algo inevitable zafarme de esto pero he aprendido a vivir con ello.

Esas son personas que juegan un papel importante en vida… Pero en este momento, vendada, amarrada a lo que creo es una silla y amordazada, nada de eso importa ya…

Tal vez se pregunte, como llegue hasta aquí, pues les cuento mis queridos amigos que su humilde narradora estaba en un punto cumbre de su vida. Iba rumbo mi casa, pero cuando estaba en el camino algo me golpeo y sentí un terrible olor, creo que fue cloroformo… Cuando desperté no podía ver nada, no me podía mover, no podía gritar. La impotencia presente en aquella situación era la misma a no poder meter el hilo por el ojo de la aguja, era agotador y no tenía sentido luchar estaba sometida. Acepte mi destino casi de inmediato, pero no entendía, ¿Por qué a mí? ¿Por qué justamente el día que decidí ir caminando a casa?

En el momento que planteaba las dudas en mi cabeza, sentí dolor en los ojos y vi un destello de luz, cuando pude recuperar mi visión a medias distinguí una lámpara que me alumbraba fijamente, tenía un bombillo de luz blanca muy potente, de esta luz salió una persona completamente vestida de traje de gala, con un saco en la cabeza el cual tenía una serie de costuras que hacían las veces de los ojos y la boca en dicho saco. Entre en shock creo que mi mirada lo dijo todo, esta persona se acercaba cada vez mas marcando y remarcando cada vez mas fuerte cada paso que daba, con la respiración acelerada, se sentía casi como un gemido. Tomo un revolver y lo apunto a mi frente, jalo el martillo del arma y con su otra mano quito la cinta de mi boca. Me dijo: -¿Recuerdas el baile?, ¿Recuerdas el dolor que me causaste?

-Sí recuerdo el baile, ¿Pero quien eres?, ¡¿Que quieres de mi?!. Respondí.

Claro que lo recordaba, era imposible olvidar ese día fue uno de los más importantes de mi vida, ese día fui al baile con mi mejor amigo, ya que decidimos ir juntos porque no teníamos pareja para dicho baile, mi mejor amiga en una situación mas patética, fue llevada por su hermano mayor. Pero lo que marco mi noche y la tildo como la mejor fue ese momento en que estábamos los cuatro sentados y en el momento que pusieron música romántica para las parejas, mi amor platónico de volvió mi príncipe esa noche y me invito a bailar, y fue mágico, los roces de labios, el calor de sus brazos rodeándome, fue simplemente mágico… Claro todo esto hasta que la antagonista de esta historia apareció y intento arruinar el momento, este fue el momento en el que me defendí y le dije todo lo que antes mencione, se quedo completamente callada, su mirada era la de una asesina serial. Así que simplemente me fui. Como les dije un día perfecto.

-Eso es irrelevante mi pequeña panda, no creo que tu posición te permita plantear preguntas.

En ese momento volví a caer en mi terrible realidad, ¿Como sabía que mi padre me llamaba de esa manera? Mi padre siempre me llama pequeña panda porque de pequeña me combinaba con ropa negra y blanca, pero no viene el caso, esta persona debe ser alguien que me ha estudiado muy bien, y si lo ha hecho solo quiere decir algo… Voy a morir… En este momento volví al punto de inicio de la historia repasando cada aspecto en mi vida y las personas importantes en ella y como todo eso que llamamos vida simplemente terminaría en un segundo…

-¿No reconoces a tus amigos cuando los ves?. Concluyo quitándose lentamente la máscara, y la figura que vi bajo ella fue peor que cualquier otra que podía imaginar, era… Era mi mejor amigo… Estaba tan sorprendida que no pude expresar ninguna palabra. En ese momento su expresión cambio y él se río a carcajadas. Dijo: – Ahhhh caíste en mi broma sabia que te ibas a asustar muchísimo. En este momento lo iba a matar es un bobo tengo que aceptar que fue una broma muy elaborada pero, ¿Para qué tanta molestia?. Se acerco me desato, apago la lámpara, lo golpee y luego me abrazo.

Pero este no es el final, oh no, en ese momento me dijo al oído: -Ese día en el baile, en el momento del clímax romántico cuando te pedí que bailaras conmigo, tú me ignoraste y te fuiste con el imbécil del hermano de tu mejor amiga, ese día me rompiste el corazón, yo te amaba… Aun lo hago, así que ya que no vas a poder bailar a mi lado, solo me queda pedirte, ¿Me arrastrarías a tu lado?. Me empujo, puso el arma cargada en su boca y jalo el gatillo. Grite, llore y no supe que mas hacer aparte de tomarlo por los brazos y arrastrarlo hasta la primera puerta que vi, cuando la abrí salí en pleno centro de la cuidad, bañada en sangre y con un cuerpo a cuestas. La policía no duro en llegar, el juicio contra mí por asesinato tampoco y hoy voy en mi camino al manicomio. Ahora solo quiero estar con él. Me di cuenta que también lo amaba y que jamás lo tendré, hasta que encuentra la manera. Así que por favor ayúdame… arrástrame a tu lado.

Creación propia

Nelson Rodriguez

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