Antes que nada les quería comentar que soy nueva escribiendo historias y si tienen alguna idea de qué puedo escribir o cómo mejorar los cuentos avísenme.
Algunos hechos están basados en la vida real
Nicolás, un chico de 12 años, asistía a un colegio en la capital. Era su último año de primaria y con sus 3 mejores amigos fue a la última misa de la familia. Ninguno quería ir a la misa por lo tanto fueron a las 9 para comer hamburguesas y tortas.
Nicolás pensó en hacerle una broma a sus amigos y subió al primer piso, lo cual estaba prohibido. Se escondió en la sala de profesores esperando a que lo encuentren. Sus amigos al no encontrarlo pensaron que se había ido a su casa entonces ellos se fueron. Las horas pasaron. Nicolás ya estaba aburrido y fue al patio a buscarlos, pero, al bajar, no sólo no encontró a sus amigos sino que tampoco encontró a nadie. Todo el mundo se había ido a sus casas. Estaba solo, solo en el inmenso colegio a oscuras. En ese momento deseaba haber llevado su celular. El único ruido que se escuchaba era algún auto que pasaba por al lado.
No sabía si estar asustado o intrigado. Era muy aventurero, cada vez que podía se adentraba en cualquier lugar, nada más para saciar su curiosidad. La diferencia era que nunca había ido sin una luz aunque sea pequeña. A pesar de todo fue a investigar, se cruzó al otro patio y fue al baño. Antes de llegar a este vió una puerta, que estaba debajo de una escalera al lado de la pared del baño. La puerta era de madera, un poco pesada, no tenía picaporte, para abrirla se tiraba de una soga. Estaba entreabierta y la luz de una pequeña llama de vela se asomaba. Nicolás entró.
Era un pasillo largo y al final había un desvío hacia la derecha. Vió que la casi inexistente luz se movía en esa dirección. El niño empezó empezó a seguirla para preguntarle al portador si había una salida. Al girar encontró otra puerta, entró. La luz había desaparecido. Dentro del cuarto empezó a buscar un iterruptor. Cuando lo encontró lo prendió. Al encenderse la luz vió el cadáver de un hombre ahorcado. Sus ojos eran extremadamente grandes, como si estuvieran hinchados. Insectos le salían por todas partes de su cuerpo. Ya no había ni siquiera una parte mínima de piel. La mayoría de sus órganos se veían. Había un olor insoportable, difícil de explicar. Parecía que el hombre llevaba meses ahí colgado. Nicolás al ver esto dió un hacia atrás gritando. No podía creer lo que estaba ante sus ojos. La lámpara que alumbraba aquel cuarto siniestro so movía, haciendo parecer que el cadáver se movía a su vez.
La habitación estaba llena de flores podridas en floreros de cerámica blancos. Al no haber ventanas apenas se podía respirar ese aire denso. De repente la puerta se cerró con un golpe secó. Nicolás intentó abrirla pero no era lo suficientemente fuerte. La pateó pero tampoco funcionó. La luz empezó a titilar hasta que se apagó por completo. El niño miraba desesperado a todos lados buscando una salida. No la encontró. Sentía como un temblor le recorría todo el cuerpo, mientras el terror se apoderaba de él.
Unos segundos más tarde sintió una corriente de aire sobre su hombro. Se dió cuenta de que no estaba solo. Escucha una voz susurrándole:
-Ahora es tu turno…