Aun soy muy novato en esto. Sus criticas son bienvenidas. El autor.
Eran ya las 2:35 am y yo manejaba por la desolada autopista camino a un pequeño pueblito, donde viví mi juventud, en una cordillera limítrofe entre el estado Lara y el estado Trujillo. Al ser un lugar rural en una montaña era entendible que no se vieran mas luces que las de las estrellas, las de mi carro y la luz ocasional de las luciérnagas, ya hacia hora y media que le había dado la espalda a las luces de Barquisimeto, y una hora ya que no las veía por mi retrovisor. Conducía mi orgullo, mi Mustang GT del 85, era extremadamente raro ver tal vehículo por esa conocida zona de Pick Ups y Camiones o como eran mejor llamada por los lugareños: “Gandolas”. Al manejar por ahí se suelen ver gandolas llenas de caña de azúcar o ganado cada 5 a 10 minutos, pero esa noche la carretera estaba tremendamente calma, en una carretera como esa ir despacio causaba accidentes y con las lluvias de noviembre el pavimento falseaba y se hundía en ciertas zonas. Le era muy indiferente a las leyendas locales, nunca había creído en esas cosas hasta aquel momento. Sin embargo no fue la llorona o el silbón lo que vi allá,
en ese camino a las 3:00 am. Vi algo mucho más horroroso, algo que más que posible estoy seguro de su existencia, ¡se lo que vi! y ¡sé que lo vi!
Cuando estaba manejando por una carretera desolada en mi Mustang GT del 85 a las 3:00 am en punto según el reloj del tablero la luz mas fuerte, mas cegadora que pudiera existir se poso detrás del mi e ilumino mi retrovisor de tal forma que el calor del automóvil aumento lo sentí y los enloquecidos instrumentos en el tablero lo confirmaban —Una gandola no hace eso— inmediatamente que mire hacia atrás la luz no estaba, y sin darme cuenta me estrelle contra ella.
Me encontraba yo solo en ningún lugar, de ningún lado salió el y sus horribles rostros —Aun no los olvido, sueño con ellos cada noche hasta hoy, el día de mi muerte— decían cosas horribles, sonidos que nunca antes se habían escuchado, sonidos que con solo escucharlos mi oídos sangraron, él era enorme, del tamaño de montañas, todo en él estaba mal, tenia extremidades inútiles, ojos y dientes en lugares
impensables. Yo era insignificante, todos lo somos, la maldad de ese ser era infinita, y su poder era enorme, el me revelo muchas cosas, me mostro a otros como el, todos ellos son igual o mas malignos que el, no puedo vivir con este conocimiento. Sabiendo que criaturas tan horrorosas existen, sabiendo que nada de lo que hagamos importa, nuestra existencia depende del humor de estos seres, no pienso esperar a que llegue todo el sufrimiento que estos seres causaran llegado el momento.
He aquí las razones de mi suicidio, como ya saben según los reportes oficiales fui encontrado inconsciente cerca de esas carretas un año después, mi vida nunca podrá volver a la normalidad después de esos segundos que viví con ese ser de maldad absoluta que se hizo llamar Dhkivoksc.