Oblivion

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Sus ojos se abrieron de repente. La grisácea claridad de una luz que parecía venir de todas partes hirió sus pupilas. ¿Cuánto tiempo llevaba dormido? No lo sabía con certeza. Su cabeza daba vueltas y sentía los miembros entumidos. ¡Dios, que frío tan horrendo le invadía! Se incorporó, lentamente, y miró, confundido, la habitación en la que se encontraba. ¿No era ese su cuarto de siempre, su lugar seguro? No, no sabía bien cómo, o por qué, pero las cosas se veían… diferentes.

Caminó, lentamente, hacia la puerta. ¡La puerta! ¿Dónde estaba la puerta? El muro desnudo parecía burlarse de su desconcierto. En su lugar, estaba un espejo. El mismo espejo que le vigilaba al dormir. “No te mires”, pensó. “Hagas lo que hagas, ¡no te mires!”.

Casi inmediatamente, se rió nerviosamente de su temor. ¿Por qué no habría de verse en el espejo?, ¿a qué podría temerle? Era sólo su reflejo… ¿O no? Y, sin embargo, no lograba reunir el valor de hacerlo. De alguna manera sentía que no le iba a gustar lo que vería. ¡Todo era tan diferente! Todo lo que lo rodeaba era extraño, como si, por un segundo, casi no pudiera reconocer su propia casa. El hogar que tanto amaba.

Intentó vanamente frotar sus manos para mitigar el frío terrible que le invadía.

“Quizá…”, calculó, mientras se acercaba con pasos vacilantes hacia el gran espejo ovalado que semejaba las fauces de alguna bestia descomunal… “¡NO!”, se escuchó gritarse a sí mismo.

El sonido feroz, casi gutural de su propia voz lo sobresaltó, segundos antes de escuchar el estruendo. ¿Qué había sido eso? Sintió como lentamente el terror profundo a lo desconocido lo invadía en oleadas frías, paralizándolo. ¡Ahí estaba de nuevo! Rumores, ruidos indeterminados se escuchaban por doquier, semejantes a arañazos detrás de las paredes, o al martilleo incesante de

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Avatar de Némesis

Creación propia.

Némesis

Soy un neurótico. Maníaco-depresivo, con tendencias homicidas y suicidas. Soy un incomprendido, un desadaptado social; una mosca en el pozole. Soy una pieza de ajedrez mal colocada en un tablero llamado 'México'... Un ciudadano inconforme.