La entrada del espejo

La historia que voy a contar a continuación le sucedió  a un buen amigo mio que, para desahogarse y quitarse una gran carga de encima, me pidió que la escuchara para poder dar mi opinión al respecto.

Comenzó la historia desde cuando el iba a primaria, hasta entonces no nos habíamos conocido aun, explicando que aquellos días el y un amigo suyo, llamado Jesús  Sufrían abusos a cargo de sus compañeros de curso ya que siempre que llegaba la hora del recreo ellos se quedaban en la clase leyendo libros, el y Jesús eran grandes aficionados a la lectura y preferían quedarse en el aula leyendo un buen libro. Pero para los matones del colegio esto era una gran oportunidad para mofarse de ellos llamándolos cuatro ojos empollones y demás tonterías.  A mi amigo no le importaba lo mas mínimo que le insultaran ya que, como el bien me dijo, son cosas que es mejor dejarlas pasar. Pero para Jesús era otra cosa bien distinta, el detestaba que se metieran con el y siempre saltaba de la silla cuando uno de los matones le decía cualquier tontería causando un mar de risas burlonas todas dirigidas hacia el.

Me dijo que un Viernes, ya llegando la hora de marcharse,  estaban en la biblioteca y Jesus encontró un pequeño libro de color marrón. La funda que cubría el libro estaba muy desgastada y estaba lleno de polvo. «Lo he encontrado en un pequeño rincón de la estantería» dijo  » Me gustaría poder llevármelo para leerlo mejor he mi casa» Pero estaba prohibido llevarse libros de la biblioteca sin una tarjeta que ellos no poseían  por lo que se lo escondió debajo de su abrigo, se despidió y muy disimuladamente salio de allí sin que la bibliotecaria se diera cuenta del hurto.

Paso el fin de semana y de nuevo llego el día de volver de nuevo al colegio pero esta vez todo era muy diferente. El rostro de Jesús mostraba cansancio y sus ojos señalaban que había estado leyendo aquel libro hasta muy alargada la noche. Quiso preguntarle de que trataba aquel libro para estar tan tarde leyéndolo pero no obtuvo ninguna ninguna respuesta, las únicas palabras que salieron de su boca aquel día fueron «a la hora del recreo, reúnete conmigo  en los servicios».

«Ojala nunca le hubiera hecho caso», me dijo con un rostro que reflejaba un terror casi inimaginable, cuando entro en los servicios, Jesús estaba escribiendo algo en el centro del espejo formado un circulo a medida que iba introduciendo letras que jamas vio en ningún otro lugar, cuando termino clavo los ojos en mi amigo y le indico que cerrara la puerta. El no sabia que hacer por lo que decidió hacerle caso y una vez cerrada la puerta la  voz temblorosa de Jesús  le pidió que se acercara, «¿Qué estas haciendo?» le pregunto «Vamos a irnos a un lugar donde esos malditos idiotas no puedan molestarnos» respondió Jesús  nada mas terminar estas palabras Jesús saco un cuchillo de su mochila y se hizo una gran herida en la palma de la mano, no mostró ninguna mueca de dolor y terminado el le tocaba a mi amigo. El no quería hacerlo pero el rostro que mostraba Jesús indicaba que si no la hacia el, se encargaría personalmente.  Con una mano temblorosa cogió el cuchillo de la mano ensangrentada de Jesús  Pero el fue mas listo y saco una pequeña bolsita de ketchup que el solía llevar para echarla en el bocadillo y,  de manera muy teatral, rompió  la  bolsita con cuidado de que Jesús no se percatara de lo que estaba haciendo en realidad y, una vez terminado de romper la bolsa, mostró la falsa sangre a Jesús que, con una desagradable sonrisa, unió ambas manos entre si, su mano ensangrentada y la de mi amigo, y las puso dentro del circulo que había dibujado en el espejo, empezó a recitar unas palabras muy extrañas que le provocaban mareos y un fuerte dolor de cabeza, pero lo peor sucedió una vez termino de decir aquellas palabras, un fuerte tornado emergió del espejo adsorbió el brazo de Jesús trozo a trozo y lo dijo muy en serio, el tornado arrancaba pedazos de carne y el notaba como desmembraban a cada segundo que pasaba los gritos de terror junto con los gritos de dolor insoportables de Jesús llevaban cada espacio de aquellos servicios, el no mostraba ningún signo de verse afectado por aquel tornado pero no podía decirse lo mismo  de Jesús, cada segundo que pasaba era cada vez mas adsorbido por el tornado: brazos, piernas, tronco y por ultimo la cabeza. El tornado, una vez terminado el trabajo exploto empujando a mi amigo con tanta fuerza que abrió una de las puertas de los váteres y acabo sentado en el.

«Pero eso», me dijo «no fue lo único que recuerdo aquel día», «lo que no puede irse de mi mente fueron los ojos de Jesús me observaban inertes en el espejo hasta que desaparecieron por completo» «y cada día que pasa los sigo viendo en cualquier espejo que miro, observándome sin cesar, reflejando un dolor y terror que no se pueden explicar»

Esta historia me la contó  y unos cuantos meses después de hablar con el fue hallado muerto en el salón de su casa, tumbado en el suelo, tapándose la cara con una manta.  Pero lo mas terrorífico fue que cuando, la policía apartaron la manta, encontraron sus cuencas vacías y en el espejo que estaba justamente enfrente del cuerpo, la palabra TRAIDOR escrita con sangre, pero lo mas curioso es que estaba palabra estaba a la inversa, como si la hubieran escrito dentro del espejo.

Creacion Propia

pozo1992

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