Juego de Niños

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Era la noche de halloween, los niños la esperaron todo el año, no por los dulces precisamente, sino porque esa noche tenían pensado hacer un juego.

Sus padres se habían reunido en la casa de Miguel, por lo que decidieron irse a la casa de Andrea para poder jugar, faltaban solo 10 minutos para que sean las 12 de la noche y Miguel, Andrea y Raúl (11, 10, 12 años respectivamente) se preparaban.

Estaban en el comedor de la casa con todas las luces apagadas, Raúl traía las 6 velas que necesitaban, Miguel trajo un plato y Andrea una aguja. Estaban decididos querían hablar con los muertos, estos tres niños creían que seria un juego divertido. L a idea fue de Miguel y Raúl no dudo en apoyarlo, ella no creía en fantasmas pero decidió participar de todas maneras.

Prendieron las velas, pusieron el plato en el centro de la mesa y se sentaron, ninguno sabia algo acerca de invocar fantasmas o demonios, solo se miraban las caras y pensaban que iban a hacer solo les quedaban dos minutos para las 12 de la noche.

Miguel decidió por todos y les dijo que para lograr invocar un fantasma tenían que hacer un tributo de sangre así fue como uno a uno se enterraron la aguja y pusieron su sangre en el plato, se tomaron las manos, se apretaban con mucha fuerza y entre ellos se juraron, no soltarse hasta que esto hubiese acabado.

Finalmente dieron las 12 de la noche, aun no ocurría nada, Miguel y Raúl se estaban decepcionado y Andrea solo les decía que los fantasmas no existían, quizás era el momento de dejar este juego,  pero esta noche traía muchas sorpresas.

Raúl se dio cuenta de que la sangre del plato se estaba secando, era algo muy extraño, los niños asustados se tomaron fuertemente las manos, no querían soltarse,  cuando la sangre se seco completamente del plato,  el humo de las velas se volvía una especie de neblina y ahí fue cuando todo comenzó.

El muñeco del hermanito menor de Andrea se empezó a mover, era una figura de un soldado que poco a poco se acercaba a los niños, logro ubicarse al centro de la mesa  y ahí se quedo.

-quien eres?.  Preguntaba Miguel desesperado.

-eres un fantasma? Preguntaba Raúl.

El muñeco giro su cara hacia Miguel y le dijo:

-ustedes querían hablar con un demonio  y aquí estoy, soy  Azmoth, tengo 300 años y ustedes me invocaron

Los niños no podían creer lo que habían logrado, un demonio de 300 años estaba con ellos hablando, Andrea que no creía en demonios ni fantasma no podía creer que ese juguete cobrara vida.

Miguel más que satisfecho decidió decirle:
- muchas gracias ya te invocamos ahora puedes irte. – con una gran sonrisa en su rostro.

Pero al demonio Azmoth no le gusto nada la idea:
-¡¿irme?! Lamento decirles que no puedo irme de esta manera,  ustedes trajeron a un demonio a aquí, y como saben nosotros nos llevamos las almas hacia el infierno.

Los niños se asustaron, querían q esto fuera una broma pero no fue así, Raúl estaba muy asustado y le grito

-eso no pasara!!

Arrojo el juguete por el comedor  con toda su fuerza, dejándolo lejos de ellos, las velas se apagaron, rápidamente los niños corrieron a prender las luces y podían ver como el soldadito se estaba quemando hasta que desapareció.

Estaban muy asustados con esa amenaza, por aquello decidieron ir donde sus padres.

Iban corriendo a toda velocidad por el patio, y cuando iban bordeando la piscina una mano negra sale del agua atrapando a  Raúl y tirándolo dentro de la piscina. Andrea y Miguel no sabían que hacer, solo veían como Raúl se hundía en un remolino que se hacia en la piscina,pero no solo eso pasaba, entre las olas de la piscina aparecían cadáveres flotando que trataban de sumergir cada vez mas a  Raúl,  Miguel decidió ir a ayudar a su amigo, trato de tomarle la mano pero una ola lo arrojo a el y Andrea lejos de la piscina, así también los huesos de los cadáveres quedaron repartidos por el patio junto a los zapatos del pequeño  Raúl,

Quedaron empapados, se acercaron a la piscina y vieron que no quedaba agua y Raúl había desaparecido,  el demonio se lo llevo, y ellos sabían que los próximos serian ellos, corrieron a la casa de miguel a contarle a sus padres lo ocurrido pero ellos no los escucharon, los retaron por llegar empapados así que como castigo decidieron ir a acostarlos.

Andrea y su padre fueron a su hogar nuevamente, su padre muy amablemente la seco para después ayudarla a acostarse, ella seguía asustada, solo miro  a su padre y le pregunto
-papa, existen los fantasmas?

El rio y le contesto

-no hija, los fantasmas no existen.

Una vez terminada esa frase algo sintió su padre en su estomago, y que le caminaba por la garganta, comenzó a toser, la pequeña Andrea estaba espantada no sabia que le pasaba, su padre seguía tosiendo hasta el momento que se desplomo en el suelo, el grito desesperado de su hija no fue capaz de despertarlo, corrió hacia la cama y rápidamente se tapo con las sabanas podía observar a su padre tirado en la pieza y comenzó a ver lo mas extraño, de la boca de su padre salían escorpiones, muchos escorpiones, ella seguía gritando  , la escena era aterradora y los escorpiones sabían cual era su objetivo, rápidamente subían a la cama , Andrea solo gritaba, quería que alguien la escuchara, no quería que su alma se fuera al infierno, pero al parecer ya era tarde. Su padre en el suelo y los escorpiones encima de ella, hasta que finalmente no quedo nada debajo de las sabanas.

Miguel desde su casa, acostado en su cama podía escuchar todos esos gritos,  sus dos amigos ya no estaban y eso era señal de algo, era la hora de que su alma se fuera al infierno.

Sabía que no odia hacer nada, siguió acostado, se abrazo lo más fuerte que pudo de su peluche de Elmo, y escucho una voz

-sabes que tu eres el próximo, no?

El miedo lo dominaba solo abrazo a su peluche y la voz le contesto de nuevo

-solo cierra tus ojos y todo acabara

Miguel veía como sombras con formas de tentáculos envolvían su cama, salían debajo de su colchón, era el fin, hasta aquí llego el juego de estos niños , una vez mas abrazo su peluche entre lágrimas, y las sombras  en un instante se lo llevaron.

Juego de Niños, 10.0 out of 10 based on 3 ratings
Avatar de Felipe Pino

Creacion propia

Felipe Pino

tengo 17 años, soy de Santiago de Chile, soy una persona que le gusta mucho la musica, principalmente todo lo que es rock y metal, actualmente tengo una banda. otros de mis hobbies es el mundo de la literatura, me gusta leer novelas y comics, pero siento que es hora de escribir mis propias historias