Apocalipsis zombie (segun yo)

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Mi nombre es Altaír, tengo 17 años y recién termine el bachillerato, seguramente te estés preguntando “¿Y eso que tiene de interesante?”, “Yo la termine antes” (claro don perfecto) o cosas por el estilo como haría cualquier persona normal, y de hecho yo era como tu, una persona común y corriente que solo quería pasar una vida tranquila llena de comodidades y lujos, pero esa es tu historia, la mía es por mucho mas distinta…

Me desperté una mañana como cualquier otra (o al menos eso creía), tome una ducha y desayune, para después ayudar a mi mamá en su tienda, como hacia todos los días desde que me gradué. Todo iba normal hasta que paso el ejército sacando a la gente de sus casas diciéndoles que no se alarmaran, que todo estaba controlado mientras los subían a camiones con otras personas allí, solo que estos estaban llorando o tenían cara de desesperación.

Dado que soy muy aficionado a las películas de misterio, zombies y demás, y aprovechando que mi mamá no estaba en ese momento cerré las ventanas y puertas pensando “Esto será genial, seguro hay un apocalipsis zombie o atacan los extraterrestres”. Vamos, cualquiera hubiera pensado lo mismo (a menos que conservara un poco de cordura y pensara racionalmente).

Luces apagadas, puertas cerradas y con pestillo, yo acurrucado en posición fetal en una esquina, callado y quieto para no hacer ruido… “TOCK TOCK TOCK… ¡sal de ahí hijo, tu madre ya subió al camión y dijo que tu estas aquí, no tienes por que esconderte, es por tu bien!”. Obviamente no pensaba subir, así que hice lo que cualquiera con mi mentalidad haría: abrí un agujero en el techo y me escape por los tejados de las casas vecinas hasta estar varias cuadras lejos, pero cometí un grave error (no me digas).

Vi a lo lejos algo como un cohete cayendo asi que decidí subir a una parte mas alta para ver mejor, pero antes de llegar, una polvareda que llego de repente casi me tira, y  al llegar al tejado de la casa mas alta del barrio pude ver que la ciudad estaba quemándose y los autos que conducían rápidamente estaban intentando salir de la ciudad, el resto estaban atravesados en la carretera y pequeños grupos de personas estaban amontonadas mientras el ejército les disparaba deteniéndolos levemente, para que después los alcanzara un grupo y se les lanzase encima. Al fin había pasado, el sueño de cualquier adolecente aficionado a los juegos violentos estaba esperando, el apocalipsis zombie.

Lo primero que se me vino a la mente fue tomar una armería y buscar un buen refugio… pero momento, mi mamá era dueña de una tienda con suficiente suministro como para varias semanas. Osea  que solo me faltaba un buen arsenal y haría todo lo que planee en las clases aburridas del colegio.

Confiándome de que no veía ninguno baje a nivel de la calle, escondiéndome entre los autos, avanzando lentamente con el objeto de no hacer ruido. Pero como estaba en un barrio no podría conseguir ningún arma decente, así que debía arriesgarme a ir a la ciudad… de poco en poco fui avanzando hasta que horas después llegue a las ruinas que quedaban de esta, habitada por un silencio sepulcral que solo era interrumpido por algún gruñido o un hueso rompiéndose.

Como la conocía bien sabia a donde ir, y por suerte para mi (o tal vez por desgracia) no divise ningún otro ser vivo en el camino a parte de mi, asi que confiado me fui trotando para avanzar mas rápido, y cuando al fin llegue a una armería, entre con cautela con el objeto de que si había algo que no debería estar allí (como yo por ejemplo) no se percatara de mi presencia. A lo lejos vi unas hermosas pistolas gemelas con bordados y me dije que esas debían ser para mi, en cuanto iba a tomarlas salio una mano de entre la oscuridad que me tomo con fuerza, toda clase de ideas me llegaron a la mente, “¿me mordería?” “¿Cómo lo mataría?” pero por suerte alcance a soltarme antes de que me hiciera algo, tome un cuchillo y se lo atravesé en la tusta, ahora con mas miedo que nunca y adrenalina por mi cuerpo tome una espada junto con las 2 pistolas, y una chaqueta genial (¿Qué?), cinturón para meter cargadores extras y me dispuse a salir, pero claro no puede faltar el error: nunca mire hacia atrás. Al salir  pude ver varios caminantes acercándose, y aunque caminaban, eran muchos y ya estaban muy cerca. Con rapidez cerré la tienda, tome dos silenciadores y subí al tejado para acabar con ellos (asi es, pase el ultimo año y medio de mi vida planeando como sobrevivir a un apocalipsis zombie y nunca tome en cuenta los silenciadores… REEETOMANDO) con la poca puntería que tengo y mi pulso de maracarero logre darles, y en ese momento descubrí que si mueren de un tiro en la cabeza, pero también note que darles en una rodilla o el pecho los detiene bastante.

Después de esto me dispuse a regresar a la tienda de mi mamá para poder sobrevivir un tiempo, y fue en ese momento cuando recordé “mi familia, ¿qué habrá sido de ellos?”, asi que aprovechando que estaba cerca fui a mi casa un momento. Tenía una vaga esperanza de que al menos mi perra estuviera bien, y por suerte cuando llegue después de 13 balas y una cabeza cortada después vi la puerta cerrada, que habían sobrevivido pero no era asi (TT.TT).

Subiendo por el tejado de un taller salte hasta el balcón de mi cuarto, pero lo que vi me helo la sangre… el lugar era una masacre, lo único que vi a parte de sangre y huesos regados por todos lados era mi prima agachada dándome la espalda, tal vez estaba llorando o algo asi. No puedo decir que me alegro verla, pero era el primer ser vivo (al menos totalmente vivo) desde que emprendí mi aventura. Le puse la mano en el hombro y con un “¿Diana?” ella reacciono, pero por desgracia (o suerte para mi) era un zombie, asi que lentamente retrocedí y tome mi espada, y con un rápido movimiento le atravesé la cabeza, y justo después escuche pisadas tras de mi. Con furia y adrenalina di media vuelta listo para lanzar mi espada, y casi lo hago, cuando alcance a ver que era mi perra asustada por la expresión asesina de mi rostro.

Guarde mi espada y me tranquilice, los zombies no atacan mas que los otros humanos. Ahora solo tenia que poner cuidado de que ella no comiera carne podrida, cuando entonces recordé a las demás, busque y busque pero no encontré a la negra, subí al 3er piso y encontré a cirila, y en ese momento confirme mi creencia, había comido carne infectada y por poco me muerde, pero algo despertó en ella que la hizo retroceder, y asi fue como tuve que matarla, no me enorgullece pero debía hacerlo. Seguí al ultimo piso y vi las otras 2 perras (en total eran 5) y deje las puertas abiertas para que me siguieran pero por mas que intente no salían de la casa, y como en unas horas seria de noche tuve que dejarlas allí.

Al salir escuche los gritos de alguien en la casa vecina, y mi momento de ser el héroe había llegado, entre y subí las casi interminables escalas, atravesándoles la cabeza a los muertos que encontrara, hasta que por fin llegue al apartamento de donde venían los gritos, y para mi fortuna era la chica que me trama desde hacia mucho, y apenas por poco la logre salvar y la convencí de que me siguiera a la tienda, digo, para sobrevivir (si… claro…).

Cuando estábamos por llegar una horda nos ataco, corrimos y corrimos mientras ellos nos mordían los talones (por suerte no literalmente), y luego de una casi interminable carrera a casa abrí la puerta como pude, entramos y me asegure de que no hubieran visto donde entramos, luego de ponernos a salvo y luego de tranquilizarnos empezamos a hablar, descubrí que se llamaba Alejandra y era de mi edad, nos gustaba la misma música y también los juegos (¿NO JODAS, EN SERIO?), a decir verdad congeniamos muy bien. Al caer la noche note que no se había ido la luz, y me dispuse a poner chuspas negras en las ventanas y cada hendidura para que no se escapara la luz. Entre risas y juegos terminamos dormidos sin darnos cuenta, y para el otro día me aterre al despertar y ella no estaba en el cuarto, pero me relaje cuando escuche un gorgoteo de aceite y la vi haciendo el desayuno (¡¡¡ME SAQUE LA LOTERIA!!!). Al terminar de desayunar y bañarme me dispuse a asegurar la casa, y asaltar las casas vecinas, el café internet de la esquina, los 2 Xbox  que tenían ahí… tenia 17, ¿que esperaban?

Todo fue alegría (exceptuando los zombies) hasta que se empezó a acabar la comida en la casa, y como la infección iba avanzando decidimos movernos de ahí, buscamos una camioneta, estacionamos en un supermercado y mientras yo atacaba los zombies, ella sacaba la comida hasta que llenamos la camioneta y nos fuimos del barrio buscando algún lugar menos infectado, y lo encontramos, en el camino llegamos a otra ciudad cercana pero mas fría, aunque también mas desolada. Buscamos una buena casa con luz, gas y lo mas limpia posible y nos establecimos allí.

Con el tiempo nos fuimos uniendo mas y meses después terminamos gustándonos, le enseñe a disparar y a manejar la espada, y en pocas semanas ella me ayudaba a despejar el camino y de hecho me salvo la vida un par de veces.

Pasaron los meses,  y asi se volvió un año desde que ocurrió la epidemia, la luz eléctrica se acabo y el agua potable se agotaba, aunque no todo era malo, Alejandra y yo nos volvimos novios y ya habíamos recorrido medio Colombia, mi perra la quería y era muy obediente, habíamos sobrevivido bien de hecho, pero algo extraño es que no encontrábamos más sobrevivientes. Pero casi por casualidad, cuando me plantee este pensamiento encontramos un pequeño grupo de 5, aunque en vez de unirnos intentaron robar nuestros suministros e intentaron matarnos. Entre golpes y patadas mi perra logro morder a uno en la cara y se la desfiguro, Alejandra alcanzo a someter a uno y yo le corte una pierna a otro, nos juntamos y con mi espada lista para lo que fuera les dije que se alejaran y nos dejaran en paz o seguiríamos con la masacre, “Muy bien, pero esto no ha terminado” nos contestaron, pero justo antes de irse, el que había hablado saco una pistola y mato a mi perra, ese fue el momento en que me di cuenta de que tan rápido podía desenfundar un arma y la puntería que podía llegar a tener. Asesine a los 5, pero mi rabia continuaba siendo incontenible aunque ya no había nada mas que hacer, tuve que decirle adiós.

Como ya era tarde buscamos una casa y nos acomodamos ahí, pero yo aun quería desahogarme, asi que espere a que Alejandra se durmiera y salí a gastarle filo a mi espada. Recorrí cerca de media ciudad, acabando con todos los que se me atravesaran… para cuando ya me calme y decidí volver a casa ya estaba amaneciendo, me apresure, pero no me fije y me sorprendió un zombie por la derecha cuando voltee una esquina, a solo unas cuadras de casa, intente acabarlo pero poco antes me alcanzo a morder en la muñeca, aunque solo fue un pequeño raspón no muy profundo, alcanzo a preocuparme.

Por mi cabeza pasaban toda clase de ideas: “¿me habrá alcanzado a infectar?” “¿me convertiré en zombie?” “¿Cómo decírselo a Alejandra?”. Así que decidí hacerlo de la manera mas suave que se me ocurrió: -“Aleja, despierta”- -“¿Qué paso?”- -“un zombie casi me mordió la mano y posiblemente este infectado c:”-

Ella lo tomo muy bien… casi me mata por haber hecho eso, pero al final después de calmarla decidimos dejar y ver que pasaba, aunque si nos planteamos cortar la mano por si las moscas (pero aceptémoslo: un cobarde como yo no se aguantaría el dolor de cortarse una mano).

Decidimos confinarme en una pieza bajo llave y esperar a ver si me convertía, entonces no sufriría la muerte, y si no me convertía significaría que posiblemente seria inmune o algo asi (eso seria genial) además que aprenderíamos como funciona el virus y todo eso. Y asi fue pasando el tiempo, minutos se volvían horas, las horas en días, los días se volvían horas otra vez, hasta que después de una semana decidimos que no me convertiría y salí a disfrutar de quien sabe cuanto me quedaría de vida.

La cuestión no fue que me convirtiera en zombie, sin que mi cuerpo estaba adaptándose al virus y convirtiéndome en súper humano (instant copia de resident evil), cicatrizaba mas rápido, corría mas tiempo y a mayor velocidad y era mas fuerte.

La vida transcurrió normalmente, solo que seguíamos sin encontrar más sobrevivientes, pero a estas alturas ya no era extraño, quiero decir: año y medio desde la infección y solo encontrábamos ladrones, zombies y animales infectados por comer carne de zombie. Todo se iba volviendo rutinario, hasta que encontramos un grupo de sobrevivientes.

Entramos a un supermercado para sacar suministros (al menos los pocos que quedaban) y al salir nos tenían rodeados una horda, peleamos fuertemente pero estaban ganando, y cuando todo parecía estar perdido sonó un fuerte “¡¡¡AL SUELO!!!” y vimos una granada cayendo, rápidamente regresamos a la tienda y lo ultimo que recuerdo fue un torso entrando a la tienda y gente con capuchas y mascaras de gas diciéndonos que nos llevarían a un lugar seguro, como yo estaba aturdido no pude hacer mucho y finalmente me desmaye.

Cuando desperté estaba acostado en una suave y limpia cama, en una casa dentro de una pequeña colonia con cerca de 30 personas, no muy lejos de donde nos rescataron, había agua potable, una granja donde cultivaban su propia comida y camas limpias, por no mencionar que resultaron ser buena gente. Cuando recordé lo que paso salí a ver donde me encontraba, y pude ver a Alejandra esperándome en la sala, me explico que cuando me desmalle nos subieron a un convoy de 4 que despejaron el camino y nos trajeron aquí, dijo que les habían dicho que si deseábamos podíamos quedarnos y ayudar con la colonia, que seria mas fácil sobrevivir en grupo en vez de nosotros dos solos, pero vamos, habíamos sobrevivido año y medio por nuestra cuenta y solo había muerto uno del grupo, a parte yo era mas hábil de lo normal (eso y que the walking dead me enseño a desconfiar de colonias) pero decidimos darles una oportunidad y nos quedamos un tiempo, y para ser sinceros estos eran buenas personas, todos nos dábamos la mano (el pie, el codo, la cabeza) a parte tenían planta energética que se recargaba con el sol, o sea que había luz eléctrica (¡no me digas!).

Todo iba bien por unas semanas, pero esta no es una historia feliz, y como toda buena historia tiene que haber un problema, y asi fue…

Eran cerca de las 3 de la madrugada, y como buen aficionado que soy era uno de los 4 que seguíamos despiertos jugando Xbox en línea, cuando sonó la alarma, asi que tome mi estúpida y sensual chaqueta y mi hermosa espada, desperté a Alejandra y le dije que se preparara para cualquier cosa (aunque seamos sinceros, en un apocalipsis zombie, una colonia que intenta sobrevivir y suena una alarma, no puede ser la policía). Habían entrado, se comieron a los guardias y ya estaban entrando a las casas cercanas a la brecha, con suerte pude sacarla del edificio, nos defendí tanto como pude pero no fue suficiente, cuando estábamos saliendo del edificio uno salió de entre los matorrales y la mordió de gravedad en el cuello. Aunque intente detener la hemorragia, poco a poco fue perdiendo color, su respiración se volvió mas lenta y finalmente su pulso se detuvo (TT.TT).

No pude salvar mucho antes de salir, solo alcance a tomar 2 cartuchos y mi espada (por si se preguntan, siempre tengo mis pistolas conmigo), pero me alcanzo para sobrevivir varios días, aunque poco a poco me empezó a ganar la soledad, había perdido a la mujer que ame, mi fiel mascota, y posiblemente no encontraría mas sobrevivientes.

Esta es mi historia, la historia de un joven que creyó ser lo suficientemente fuerte como para sobrevivir al apocalipsis, pero no es asi, ahora estoy solo en un mundo cruel y despiadado, mi familia estaba muerta y mi mamá quien sabe donde, ya no tenia nada por que vivir, espero la muerte pero sigo vivo, los días pasan cada vez mas largos… solo queda un disparo en el cargador, el sol se oculta y nadie esta cerca… estoy listo…

 

FIN

Apocalipsis zombie (segun yo), 6.7 out of 10 based on 9 ratings
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creacion propia

Dulken dämon